Análisis desde las neurociencias del poema Resurgir de la cera, de Abel Pérez Rojas (Artículo)
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27 de abril de 2021

Poesía y Neurociencias


Porque la palabra es la única que tiene la posibilidad de crear la imagen del objeto nombrado, por esa razón es tan importante la poesía que con sus características de figura retórica construye pensamientos imágenes espirituales y representaciones simbólicas que describen a los objetos y sujetos y los colocan como una imagen especular en el cerebro; es justamente así como el poema Resurgir de la Cera, del poeta y educador permanente Abel Pérez Rojas, va construyendo analogías metafóricas y parábolas de la vida cotidiana con alegorías que se van desplegando de los diferentes tonos con que el poeta va interpretando su propia poesía, dándoles tonos agudos de donde se construye y desprende el entusiasmo, la alegría, el emblema y el símbolo de la vida, o tonos graves qué hacen brotar la melancolía, el descontento, la rabia de donde brota también ese deseo de resurgir de la cera que se ha consumido por la llama de la vida y que espera ese momento divino para renacer como una entidad nueva que le permita iniciar un nuevo fuego que con renovada luz ilumine al alma y haga florecer el espíritu a través de la inspiración creadora de nuevos paradigmas que representen al mundo.

En el poema Resurgir de la Cera, por su característica gramatical y su fuerza lexicológica inherente, para construir pensamientos que van provocando la representación mental de escenarios de la vida, el poeta Abel Pérez Rojas va conduciendo a través de sus palabras al cerebro al sincretismo iniciático casi religioso. Va pregonando y denunciando esa opresión cuando dice:

...no opusimos resistencia,/ nos sellaron la boca,/ ni cuenta nos dimos,/ limitaron nuestra razón/ y fuimos moldeados a su antojo;/ ellos no querían dañarnos,/ pero el maleficio se cumplió:/ pérfidos y miopes acabando con ángeles.

Renacer de la cera con su representación simbólica, con hermetismo poético, escribe el poeta:

Sin poder volar los sueños claudicaron/ la mirada se nubló y el valor evaporó,/ fueron tiempos tristes,/ el triunfo de los mitad bestia/ sobre los hijos de la Luz.

Y advierte a la mente y le recuerda: Ahora entiendes por qué sufres:/ tu origen celeste estuvo anclado,/ soportó ofensas,/ comió y vivió con salvajes,/ y en un arrebato de supina ignorancia/
blasfemó de su magia,/ se regodeó en la vileza/ y al fin la amnesia ganó.

The Fall of the Rebel Angels. Pieter Bruegel the Elder

Parabólicamente, en este poema Resurgir de la Cera el poeta Abel Pérez Rojas, reconforta el alma dando una esperanza a la mente diciendo:

Hoy estás aquí,/ recuperando el tiempo perdido,/ gozando la fractura de las cadenas,/ hermanando y uniendo sin intermediarios;/ disfrutando de lo prohibido,/ creando sin cesar,/ moldeando el aire,/ pariendo una y otra vez dioses,/ jugando con el tiempo y la tinta,/ bailando en el fango sin mancharse.

Juega con las neurociencia y los mecanismos de la memoria dando recetas herméticas para resetear al pensamiento cuando pregunta y responde:

¿Quieres desaprender más rápido?/ ¿Estás listos para potenciarte en tu origen?/ Si dices sí/ descifra el enigma que divide al genio de la locura,/ esa dimensión que evita el abandono,/ operatividad temida/ por los creadores de la falsa realidad.

En resumen el poema Resurgir de la Cera, sin lugar a dudas es uno de los poemas representativos de la poesía hermética, llena de metáforas parábolas y alegorías del poeta y educador Dr. Abel Pérez Rojas.


Finalmente el poeta Abel Pérez Rojas en su poema Resurgir de la Cera recurre a la parábola de Prometeo diciendo:

...en medio de círculo de fuego,/ regresarás al origen para eclosionar/ y en el trayecto mirarás con bondad/ a quienes en el albor te amputaron las alas,/ los mismos que te silenciaron,/ a aquellos que en profundo gesto de amor/ te deformaron como cera blanca.

Y evocando uno de los principios fundamentales del hermetismo “lo que es arriba es abajo” termina diciendo:

Padre y madre que están en mi origen:/ les ubico al lado de los santos y los mártires/ les declaro mi profundo amor,/ con el corazón en la mano los bendigo/ y les perdono por la eternidad./ Así sea.

 

Enrique Canchola Martínez es Médico Cirujano por la Universidad Nacional Autónoma de México, es Especialista en Neuroendocrinología Experimental en el Centro Medico Nacional del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde trabajó como neuroendocrinólogo.
Realizó una Maestría en Fisiología y un Doctorado en Ciencias Biológicas en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Ha sido profesor a nivel licenciatura y posgrado, ha impartido mas de mil cursos. Es profesor Titular de Anatomía Humana en la Facultad de Medicina de la UNAM, desde hace mas de cuarenta años, y Profesor e Investigador Titular en el Departamento de Biología de la Reproducción de la UAM-Iztapalapa. Ha sido también Profesor de Endocrinología y Anatomía Aplicada a la Medicina Estética. Es autor de más de sesenta trabajos científicos publicados en revistas especializadas de circulación nacional e internacional, sus trabajos han sido citados más de quinientas veces. Ha dirigido diez tesis de especialización en Acupuntura, seis tesis de maestría y cinco de doctorado. Es autor de veinte capítulos en libros y un Manual de Disecciones Anatómicas. Ha sido editor de revistas especializadas en salud. Ha dictado más de quinientas conferencias en distintos foros y sociedades académicas. Ha sido ganador del Premio a la Investigación en la UAM.
Ha sido Presidente de la Academia de Investigación en Biología de la Reproducción y Presidente de la Sociedad Mexicana de Anatomía.
Canchola Martínez practica medicina privada en el área de Neuroendocrinología de los trastornos afectivos y metabólicos. Su campo de investigación es el mecanismo de la acción de las hormonas en el cerebro.

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