14 de marzo de 2013
El pasado doce de marzo, los tres diputados por el principio de representación proporcional por el PAN, rindieron su segundo informe de labores dentro de la LVIII legislatura del Congreso del Estado de Puebla. Convicción, equilibrio y construcción, fueron los valores que guiaron su actuar como representantes populares dentro del sistema de representación mixta con dominante mayoritario que tenemos, en donde, cada diputado de esta tipología curiosamente puede representar o almacenar mayor o menor poder político en relación a la óptica con la que se le mire.
Las diputaciones estatales por el principio de representación proporcional, -siempre descalificadas por intereses diversos- además de encarnar la totalidad de la representación popular de todo el Estado, son la manifestación más fiel, más ortodoxa de la filosofía y doctrina política que guía a los partidos políticos. Los diputados de representación proporcional se convierten en la expresión política e ideológica que muestra en el debate parlamentario: la esencia, diferencia y contraste con los demás grupos parlamentarios y partidos políticos, de ahí que dentro del sistema político mexicano, sean destinados a los espacios de las diputaciones de representación, los políticos partidistas mejor formados; los lugares se convierten en exclusivos para la nomenklatura, élite u oligarquía partidista. Por ello, después de que el PAN dejó el estatus de partido en el gobierno federal y está de regreso a su largo ejercicio de partido de oposición al PRI-gobierno, muy a pesar de que en el Estado de Puebla, sea el partido con mayor representación electoral después del PRI y el gobernador sea un miembro activo del PAN, los legisladores plurinominales llevan el compromiso institucional de mostrar su esencia panista, igual que lo hacen los de los otros grupos en el parlamento.
En el segundo informe de actividades resaltar el concepto de la convicción, no fue casual, sino ejercicio necesario para aclarar el sentido, el rumbo, la esencia panista, dentro de una legislatura multicolor, multirregulada o desregulada por el pragmatismo y la adopción de un comportamiento multifuncional y posmoderno resultado paradójico de haber vivido en 2010 la primera elección competitiva, que redujo el histórico multipartidismo a la confrontación bipartidista de dos coaliciones. Pragmatismo que llevó sorpresivamente a desdibujar a todos los partidos políticos, en particular al PRI que en lugar de actuar como partido de oposición, de transformó en partido de colaboración. Los tres diputados plurinominales panistas, rindieron informe se convertirse en la representación de la convicción del ideario que distingue al Partido Acción Nacional de las demás fuerzas políticas.
Dentro del mismo tenor se inscriben los valores de: equilibrio y construcción. Equilibrio en la utilización del debate, equilibrio en el ejercicio de parlar, de parlamentar, particularmente frente a la arrolladora irracionalidad producto de la fuerza y del poder ciego de la mayoría para convertir la decisión política en engañosa normatividad democrática, como sucedió con la mancha institucional que carga la LVIII legislatura poblana en su oprobiosa reforma inconstitucional del 3 de septiembre de 2012. Construcción e impulso de mejores instituciones, como la revaloración del fuero constitucional, como la de una urgente ética democrática de los parlamentarios, o como legislar para generar mejores condiciones para hacer realidad los derechos de la familia, o los derechos de los migrantes. En suma: el segundo informe de los diputados plurinominales del PAN en el Congreso de Puebla, se puede mirar como el intento por la reivindicación del Poder Legislativo local, que en esta coyuntura de alternancia, no ha salido bien librado frente a las evaluaciones de la sociedad civil, y las expectativas de la alternancia democrática producida por la voluntad ciudadana.
Raymundo García García es mexicano, catedrático, investigador y doctor en Ciencia Política.








