¿El Ejército debe quedarse o irse del Triángulo Rojo?
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RADIO Sabersinfin.com

 

 

Hay dos posturas claras sobre los videos difundidos de manera estratégica para afectar la imagen del Ejército Mexicano en el caso del enfrentamiento del pasado 3 de mayo en Palmarito:

La primera es la opinión pública (periodistas, académicos y analistas) que reprueba y juzga anticipadamente la presunta culpabilidad del soldado y, la segunda, es la de la gente que avala en redes sociales y en charlas la ejecución de un presunto ladrón la noche del 3 de mayo en Palmarito.

Es evidente que los propietarios de las cámaras de seguridad que grabaron el enfrentamiento hicieron lo posible por enlodar la de por sí desgastada imagen del Ejército.

Pero entre los comentarios que se han emitido por parte de la gente que vio el vídeo en donde se ejecuta a un presunto delincuente, se aplaude de manera casi unánime el tiro de gracia.

La gente cuestiona, y con mucha razón, sobre estos temas:

Los hombres que aparecen en los vídeos en un ataque a los soldados no son campesinos humildes e indefensos. Son hombres armados, con chalecos antibalas, con camionetas de lujo, con la frialdad de matar por la espalda a un soldado.

¿Qué tipo de derechos humanos pueden tener estos hombres armados que matan por la espalda a un soldado?

¿Por qué algunos periodistas se desgarran las vestiduras por un presunto delincuente?

No hay que perder de vista que en esa balacera mataron a cuatro soldados.

Dicen la gente de Palmarito, Quecholac, que hubo un abuso por parte del Ejército.

Pero no dicen nada de los hombres armados que atacaron a los militares.

Los pobladores se victimizan, se dicen agredidos, se tiran al piso para que alguien les compre sus quejas y saquen al Ejército de sus calles.

¿En serio los pobladores prefieren a los hombres armados que a los soldados?

¿Cuál es su argumento?

La única respuesta es que los vídeos, las quejas de los habitantes de Palmarito y las protestas que realizan tienen el único objetivo de ensuciar la imagen del Ejército para que salga de las calles del Triángulo Rojo.

Los pobladores de Palmarito piden justicia para los siete muertos de la balacera.

¿Y qué pasa con las familias de los cuatro militares asesinados?

¿Desde cuándo los asesinos tienen más derechos que los militares caídos?

Ojalá y no prospere la estrategia que pretende sacar a través de la opinión pública al Ejército de las calles del Triángulo Rojo.

Si la SEDENA decide retirarse de las calles de los municipios del Triángulo Rojo entonces no habrá corporación de Puebla que tenga la capacidad de enfrentar a los peligrosos huachicoleros.

Si son capaces de matar a cuatro soldados, entonces ya nada los detendrá.

Por el bien de Puebla, el Ejército no debe irse del Triángulo Rojo.

La gente apoya al Ejército y valida la presunta ejecución.

No se mató a un civil, ni a una mujer, ni un campesino o un joven.

Murió un hombre que portaba armas, viajaba en una camioneta de lujo, con chaleco antibalas y que enfrentó a los militares.

¿Qué ganan los que defienden a los delincuentes?

 Carlos Gómez (@gomezcarlos79) es director del periódico ContrastesdePuebla.com

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