Se busca candidato (a) que encarcele a Peña Nieto y otras cualidades
Minuto a Minuto

30 de noviembre de 2016

El perfil del candidato deberá cumplir con los siguientes requisitos, inútil presentarse sin ellos, pues el país sufre una tremenda crisis política, económica y de seguridad que no admite más corruptos, ni mentirosos. Urgen candidatos comprometidos con la gente y con la administración transparente de los recursos nacionales.


R   E   Q   U   I   S   I   T   O   S       I   N   D   I   S   P   E   N   S   A   B   L   E   S


Debe ser una persona madura, con una personalidad responsable y educada. Hemos visto cómo se eligen inmaduros en muchos países y se corre el riesgo terrible de colapso, especialmente como están las cosas en México, que sólo hace falta “nada” para caer en un apocalipsis nacional. Los gobernantes como Javier Duarte, o esos moralistas que quieren prohibir minifaldas, o aquellos que se contradicen a cada rato como Trump, acabarían en un dos por tres con lo poco que nos queda como país.

Necesitamos una persona con valores distintos al dinero, especialmente que tenga un amor COMPROBADO por México y su gente. Se piden muchas cartas de recomendación al respecto y no sólo que se hable bien de ellos en los medios masivos, porque siempre nos mienten y más tarde, cuando ya le han sacado parte del presupuesto, los linchan; así Televisa en el mismo caso de Javier Duarte o Roberto Borge, o Guillermo Padrés y el más reciente de Gabino Cué.

Queremos ver que su currículo sea avalado por círculos académicos, que sus tesis no hayan sido plagiadas y demuestren que tienen una propuesta de investigación sólida, capaz de reconocer la autoría de otros y no nos resulte después en la vergüenza de contar con un presidente que comete fraude desde su juventud, como el sucio caso de Enrique Peña Nieto.

Que demuestre sus actos de altruismo por los más necesitados, no por un interés religioso o electorero, sino más bien humanista. Sus palabras y discursos deben ser congruentes con los actos realizados. No queremos merolicos que repiten discursos de Mandela y Luther King, pero que no mueven un dedo a la hora de confrontar las necesidades de los pobres, desahuciados, discapacitados, enfermos, etc.

Una persona competitiva, líder, capaz de hacer frente a los magnates, oligarcas y multimillonarios. Dispuesto a incentivar la inversión pero, al mismo tiempo, detener los abusos comerciales. Facilitador de la creación de empresas más que de los empleos, que ya vendrán por añadidura. Propulsor de nuevas microempresas e impulsor de su crecimiento con facilidades fiscales.

Un reformador serio, hábil en la reingeniería estructural del estado mexicano, donde se libere a la educación de ideologías sistémicas, que los estudiantes del país sean capacitados para ser exitosos, científica y profesionalmente, con valores humanos y respeto a la dignidad de las personas, cumplan la ley que establezca la justicia.

Reforme además la salud, rompiendo el esquema monopólico del estado y dé atención pronta y de calidad a los trabajadores. Resquebrajador de la absurda burocracia del Estado Mexicano. Sea un creyente ferviente de la frase: “La mayor participación social urgente y la menor intromisión del estado necesaria” para eliminar la mayor cantidad posible de oficinas de gobierno, disminuir también los trámites que dificultan el crecimiento de la inversión privada y facilitan la corrupción.

Su cualidad más importante debe ser la incorruptibilidad. Que le baste su salario para remunerar sus servicios, que no es poco. De paso que limite a niveles más ciudadanos los ingresos de los servidores públicos. No deberían ganar más que un gerente de una tienda grande, o sólo un 10% más. De ese modo llegarán a los cargos públicos sólo personas con una convicción de servicio y no monigotes ambiciosos, rateros, corruptos y depravados como la mayoría de los que ocupan esos cargos en México.

De paso que cambie las leyes injustas, a los magistrados corruptos, a los policías que realicen retenes por ser ilegales. Que perfeccione junto con educadores y académicos el sistema electoral, para que sea la mayoría de la población la que pueda decidir el rumbo de la nación. Ese candidato o candidata debe facilitar la unión y no la división de los ciudadanos, recalque los ideales y metas comunes a alcanzar en mediano y largo plazo. Necesitamos un visionario (a).

Desgraciadamente, esta convocatoria no tendrá muchos candidatos. Los postulados por los partidos políticos serán justamente lo contrario a este ideal. Con suerte surja un independiente capaz de impactar al electorado. Lo más seguro es que necesitemos un plan para derrocar al nuevo presidente, porque dudo que exista uno que en campaña declare que meterá a Peña Nieto a la cárcel y luego lo cumpla; así como pasó con Trump; una vez electo, se retractó de investigar a Hillary.

Imagen: comunicacionisil.com

Joe Barcala (@JoeBarcala) es novelista y activista veracruzano y poblano, autor de diversos éxitos editoriales.