El optimismo inaudito de Peña Nieto
Minuto a Minuto

 

 

14 de noviembre de 2016

Mire señor Enrique Peña Nieto, si existiera eso de la “buena vibra”, usted ya no sería presidente de México. Su persona es el ejemplo más claro que no basta desear que sucedan las cosas para que estas se realicen, como en la película de El secreto. Si realmente bastara con desear un México mejor, lo tendríamos, porque nuestro país es soñador a decir “basta”.

Aquí está la evidencia de lo que expresó apenas:



Debo decirle que usted, como decimos en este glorioso país, no tiene madre. Así, como lo escucha. Se lo digo sin respeto, porque no lo merece. Es un asesino y ratero, un sinvergüenza que se ha dedicado a joder a México desde la noche anterior a irse a dormir y se levanta pensando cómo joder a México aunque no lo quiera reconocer.

No hace falta recordarle el daño que ha hecho a nuestra nación, si con haber pisoteado la dignidad invitando a un enemigo a casa, o inventando mentiras en el caso Ayotzinapa, usando al ejército para sus planes, comprando ilegalmente casas y departamentos, solapando a sus amigos Borge, Duartes, Moreira y más… que sabemos y conocemos de sobra su indiscutible “mala vibra”, no venga a vernos la cara de idiotas, que nosotros no lo somos.

E insisto, hacer el bien a México es cumplir su mandato, es escuchar las necesidades de la población, es tomar en cuenta su voluntad y eso, señor presidente, usted no lo hace. Ha escuchado por ahí que no le aplaudimos, no lo queremos, es usted indigno.

El 85% de los mexicanos no le quieren y eso no lo digo yo, vea las encuestas. Hemos mandado esas “buenas vibras” al cielo, muchos al Tepeyac, yo he pedido a la suerte que usted se vaya no sé cuántas veces. La economía grita a los cuatro vientos que usted no la administre más, mire cómo está el dólar (no le eche la culpa a Trump que ya estaba devaluado desde antes).

Vea cuántas publicaciones son en su contra, cuántos paros nacionales se han convocado y ni así. Usted busca la manera de justificar su estupidez, la terquedad de conservarse en el poder, robando, engañando y desapareciendo personas. Usted gastó millones para imponerse como presidente. Pagó hacker para perjudicar a sus oponentes en la elección. Tiene a Televisa a su servicio, envileciendo la noble tarea de informar a la población.

Nos envía a los famosos “peñabots” para amenazarnos, desmotivarnos, insultarnos: ¿esa es su buena vibra? Pero bien sé que usted no lo dice para que dejemos de publicar estos mensajes “subversivos” contra su administración, persona, equipo y compinches. Lo hace para aparecer en los medios y que la gente crea que es tiempo de “buenas vibras”, de ese modo dejen de escuchar la verdad de sus asquerosos manejos del poder.

Merece ser enviado a la cárcel, se escuda en el fuero. Debe devolver lo robado y pagar una condena por los innumerables delitos que ha cometido. Farsante. Inescrupuloso. Ladrón. Asesino de Atenco, Tlatlata, Tanhuato, Nochixtlán...

No se dejen engañar por el más burdo personaje de la presidencia en toda nuestra historia. Vendido, vende-patrias, títere de Salinas, lacayo de las multinacionales y de los capos del crimen organizado.

Imagen: commons

Joe Barcala (@JoeBarcala) es novelista y activista veracruzano y poblano, autor de diversos éxitos editoriales.

next
prev

Hay 1117 invitados y un miembro en línea

  • Mino DBlanc