
11 de agosto de 2016
Acostumbrados a escuchar “la danza de los millones” en cada informe presidencial, no atendemos a las mañas pervertidas que se esconden detrás de cada decisión de los gobernantes. Hay muchas formas en las que se saquea el erario y debemos estar atentos a ellas. Si creías que votar es la única tarea de un ciudadano, estás muy equivocado. Es importante que participes para recuperar lo que nos han robado, especialmente, la voz.
Estas son 10 formas típicas que emplean los políticos para robar la riqueza de los ciudadanos:
1) Hacer obras y quedarse con una parte para ellos es una de las más conocidas y socorridas por los amantes del erario. Inflan los precios que pagamos por las construcciones. Una maña de la que sobran ejemplos.
2) Vender su voto para aprobar leyes. En las cámaras de diputados y senadores, los representantes de empresas y otros políticos ofrecen dinero para que se aprueben las propuestas que les convienen. Así sucedió con la reforma energética. A esa tarea de convencer a los legisladores se le llama cabildeo y es “legal”.
3) Favorecer a sus amigos con los contratos de grandes obras a cambio de lujosos regalitos. Para muestra, las casas blancas de todo el gabinete presidencial.
4) Compran terrenos en zonas en las que ellos piensan aprobar carreteras, alumbrado y drenaje, haciendo que sus tierras suban de precio. La zona de Angelópolis en Puebla es un ejemplo.
5) Reciben regalos aunque no esté permitido por la ley. Muchas veces no son regalos sino más bien intercambios, facilitan permisos, condonan multas, privilegian a algunos dadivosos empresarios a cambio de esos “regalos” que llegan a ser pequeñas fortunas. Recuerden el caso de Walmart.
6) Los jueces o políticos que reciben dinero a cambio de libertad condicional o de inculpar a inocentes, de frenar los casos a conveniencia de los gobernantes en turno, como el encarcelamiento del Dr. Mireles o las fugas del Chapo Guzmán.
7) La venta de información privilegiada como el padrón electoral en Amazon, o la inversión en negocios de los que ellos saben su gran potencial.
8) La subasta de bienes públicos provenientes de la confiscación de bienes a los criminales o “sobrantes” de la extracción de recursos naturales. De ahí también la conveniencia de muchos en no transparentar sus cuentas personales y su negación a aprobar la ley 3 de 3.
9) Los favores que hacen a sus propios colaboradores, para emplearlos les cobran una comisión de sus salarios. En casi todas las dependencias hay, además, una nómina oculta que no declara impuestos y suele ser de la mitad del monto total.
10) Les llaman aviadores a personas que cobran en diferentes oficinas sin trabajar ahí. Como el caso del funcionario priísta que se encontró con 5 plazas de maestro. En ninguna de ellas trabajaba y, como suele suceder, el caso no prospera.
Hay muchas otras formas en las que nos engañan abusivamente. Nuestra tarea como ciudadanos es la de vigilar que los recursos que pagamos en impuestos sean en beneficio de todos y no sólo de unos cuantos políticos mafiosos. ¡Que desquiten su estratosférico salario!
Te invito a leer dos libros al mes. A la larga eso cambiará tu vida y la de nuestro país.
Imagen: eldiarioexterior.com
Joe Barcala (@JoeBarcala) es novelista y activista veracruzano y poblano, autor de diversos éxitos editoriales.








