Plasma de convalecencia, posible arma contra el COVID-19
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BOGOTÁ D. C., 07 de julio de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Dicho plasma, que es la parte líquida de la sangre y que abarca cerca de un 55 % de la muestra, contiene más de 1.000 proteínas identificadas, en las cuales están los anticuerpos benéficos para el paciente enfermo.

Otros de sus resultados inciden en la disminución de la dependencia de ventiladores mecánicos hasta en un 70 %, pues la respuesta es rápida, y a los tres días en promedio el paciente ya puede ser evaluado.

“Se observa un aumento en los niveles de linfocitos y se evidencia que la terapia posee un mayor porcentaje de eficacia según la rapidez con que se use en el paciente enfermo”.

Así lo detalló el doctor Juan Manuel Anaya Cabrera, director del Centro de Estudio de Enfermedades Autoinmunes (CREA) de la Universidad del Rosario e investigador principal del Proyecto PC (plasmas de convalecientes para pacientes con COVID-19), en el marco de la charla “¿Qué es el plasma de convaleciente y por qué es tan importante para Colombia?”, del programa #SaludUNALContigo, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Técnica de vieja data

El médico alemán Emil Adolf von Behring fue el primero en hablar de la técnica de plasma de convalecencia, la cual tiene más de 100 años. En 1901 este bacteriólogo recibió el primer Nobel de Fisiología o Medicina por lo que hoy se conoce como “inmunidad pasiva”.

Según el doctor Anaya, esta técnica –que no es nueva y existen muchas publicaciones al respecto– presenta resultados prometedores que van desde el aumento de la saturación parcial en los pacientes hasta una mayor proporción de anticuerpos en el plasma, resaltando el descenso de la carga viral presente.

El donante ideal

El 70 % de un buen resultado con esta técnica depende de la selección del donante, el cual debe cumplir con unos requisitos, entre ellos que se haya recuperado estando hospitalizado, que esté libre de cualquier infección y que el plasma sea de buena calidad, es decir, que tenga los títulos de anticuerpos.

De acuerdo a parámetros brindados por la Universidad de Chicago, los hombres mayores de 60 años que hayan estado hospitalizados y que presentaron cuadros de fiebre y fatiga, pero con ausencia de mialgia, se consideran como los candidatos predilectos para ser donantes.

Para obtener una muestra ideal por parte del donante se debe esperar entre 14 y 30 días después de su recuperación, y en especial se busca aquellos individuos que hayan estado en unidades de cuidados intensivos pero no entubados, ya que ellos presentan la mayor cantidad de anticuerpos.

El objetivo general es evaluar la eficacia y seguridad de plasma convaleciente de COVID-19 como tratamiento complementario al estándar, en el cual se busca analizar las características clínicas y sociodemográficas de los pacientes incluidos en el protocolo de investigación, evaluar la carga viral, anticuerpos neutralizantes, además de otras características inmunológicas en los grupos de estudio y su relación con variables clínicas.

Beneficios en pacientes

Según reporta el portal Clinical Trials –donde se registran todos los ensayos mundiales–, actualmente en el país se adelantan seis estudios relacionados con el uso de plasma para el tratamiento del COVID-19.

Dichos estudios reportan que este plasma presenta actividad antiviral, en la cual se observa una disminución de la carga viral entre el día 7 y 10 después del inicio del tratamiento, y también aumentan los anticuerpos neutralizantes.

Así mismo, presenta efectos inmunomoduladores, gracias a los anticuerpos que bloquean las citoquinas pro inflamatorias, modulan el complemento y bloquea los auto anticuerpos que se generan en estos pacientes, sobre todo en aquellos que presentan fenómenos trombóticos.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

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