Ultrasonido aceleraría recuperación de los ligamentos
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BOGOTÁ D. C., 17 de diciembre de 2019 — Agencia de Noticias UN-

Así lo evidenció Rosy Paola Cárdenas Sandoval, fisioterapeuta y doctora en Ingeniería, Ciencia y Tecnología de Materiales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien advierte que en fisioterapia existen muchos vacíos e inquietudes sobre los efectos del ultrasonido terapéutico utilizado para tratar las lesiones de los ligamentos.

“Los fisioterapeutas acudimos al ultrasonido y lo aplicamos de forma mecánica sin saber muy bien qué está pasando dentro de la célula, es decir la unidad estructural y funcional que va a reparar el tejido que se rompe”, señala la investigadora, integrante del Grupo de Investigación Mecanobiología de Órganos y Tejidos de la UNAL, para quien la pregunta sobre cómo se estimulan estas células desató su investigación de doctorado.

Para resolver esa inquietud y darle soporte al trabajo que se hace con el ultrasonido, la doctora Cárdenas, quien adquirió entrenamiento en cultivos celulares, diseñó un experimento que consistió en cultivar fibroblastos aislados del ligamento colateral de la rodilla de ratas Wistar para obtener células y estimularlas biofísicamente con ultrasonido.

Los cultivos de ligamentos se separaron en tres grupos que se expusieron a diferentes frecuencias: 1.0 W/cm2 –dosis baja de ultrasonido– 2.0 W/cm2 –dosis alta– y un grupo control que no recibió tratamiento, para comparar los efectos. En los dos primeros, el ultrasonido se aplicó cada 24 horas durante 5 días.

En el procedimiento se tuvieron en cuenta dos factores: las propiedades biológicas de la célula –asociadas directamente con el proceso de cicatrización– y otras variables mecánicas que tienen que ver más con la estructura de la célula.

En las variables biológicas, la investigadora encontró que el grupo de ligamentos cultivados que recibió dosis baja estimuló la “proliferación”, un proceso biológico en el que las células se dividen y migran al sitio de la lesión favoreciendo la cicatrización.

Entre tanto, en el grupo que recibió dosis altas el ultrasonido este no estimuló los procesos de proliferación y migración, pero sí aumentó la producción de proteínas tipo colágeno, aspecto importante que favorece los procesos de cicatrización, pues estas permiten conformar tejido nuevo.

En cuanto a las variables mecánicas, los hallazgos arrojaron que tanto en la baja como en la alta dosis de ultrasonido se altera la estructura interna de la célula denominada “citoesqueleto”, que se podría explicar como una red de proteínas que se ensamblan y desensamblan según su proceso biológico.

Sobre este hallazgo, la investigadora Cárdenas señala que “esto confirma que el ultrasonido estimula mecánicamente la célula de una manera positiva. Es un descubrimiento para todo el campo de la fisioterapia porque resuelve una inquietud de años y le da soporte al tratamiento con ultrasonido”.

Pruebas in vitro

Hasta ahora la investigación solo se ha probado en modelos experimentales con animales en cultivos in vitro, pero a futuro se espera probarla en ligamentos humanos, para lo cual sería necesario hacer ensayos clínicos y evaluar qué pasaría con la reparación de los ligamentos en términos de tiempo y dosis.

Esta investigación permite predecir que cuando los pacientes llegan de manera tardía a consulta y tienen adelantado un proceso de cicatrización se podrían aplicar dosis altas de ultrasonido que estimularían la producción de proteínas y fortalecerían el tejido. Por el contrario, si el paciente llega de forma oportuna a consulta, cuando la lesión está activa, se podrían estimular las células aplicando dosis bajas de ultrasonido, lo cual mejora tanto el racionamiento fisioterapéutico de los profesionales como los procesos de recuperación de los pacientes.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co