
07 de julio de 2023
ConoSer Bien
Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.
Edmund Burke (1729-1797)
Si consideramos a algunos animales no humanos como "malvados", debido a que presentan conductas como: canibalismo, destrucción de las especies más débiles, asesinatos por puro placer, etc. los estamos juzgando desde una dimensión ética, considerando que manejan los conceptos de bondad y de maldad, es decir, se les está atribuyendo cualidades morales.
Tales seres actúan por puro instinto, carecen de discernimiento, no distinguen entre el bien y el mal. Sin embargo, en los mamíferos superiores como los primates, sí podemos encontrar algunas conductas morales, el sentido de la justicia y la empatía, y cuando un miembro viola alguna de esas normas, es echado del grupo por sus pares.
Si nos referimos al ser humano que se adjudica el summum de la ética, la moral y la justicia. ¿Por qué desde la más remota antigüedad, el homo sapiens atropella, masacra y se comporta de manera cruel contra las demás especies vivientes e incluso contra la suya propia, lo cual exhibe de una manera muy clara su maldad?
La palabra "maldad" viene del latín malitas, de malus (malo) y el sufijo -dad (cualidad). El Diccionario de la Real Academia Española la maldad la define como: 1. Cualidad de malo y 2. Acción mala e injusta (inclinación a hacer el mal).
Ya la Biblia, en Mateo 2:16-18, habla sobre la maldad: “Entonces Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció en gran manera, y mandó matar a todos los niños que había en Belén y en todos sus alrededores, de dos años para abajo, según el tiempo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió lo que fue dicho por medio del profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá. Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron”.
Y en Génesis 34:25; “Pero sucedió que, al tercer día, cuando estaban (con más) dolor, dos hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada y entraron en la ciudad, que estaba desprevenida, y mataron a todo varón”.
La maldad del ser humano se puede apreciar en el hallazgo (2016) realizado a unos 30 kilómetros del lago Turkana, en un lugar de Kenia llamado Nataruk, que se remonta entre 9,500 y 10,500 años. Se encontraron los restos de 27 individuos que
fueron asesinados¹. El informe forense de esta masacre de cazadores-recolectores indica que fue el resultado del conflicto entre grupos rivales, uno de los casos de este tipo más antiguo descubierto hasta ahora.
De los 27 cuerpos hallados, 21 eran adultos (ocho hombres, ocho mujeres y cinco que no han sido identificados). Doce de los esqueletos estaban prácticamente completos y algunos se encontraban boca abajo. Una de las mujeres estaba en avanzado estado de gestación, pues se han encontrado en su cavidad abdominal restos de huesos de un feto de entre seis y nueve meses. Fue hallada sentada, con las manos cruzadas entre las piernas, lo que sugiere que habría sido atada de pies y manos.
Los otros seis cadáveres pertenecían a niños menores de seis años, con la excepción de un adolescente que tendría entre 12 y 15 años.
Nataruk es la primera evidencia de violencia intergrupal entre los cazadores-recolectores, de hace 10,000 años. Evidencias violentas hay con anterioridad, pero se refieren a individuos, no a dos grupos enfrentados.
Desde la antigüedad los humanos ya se aniquilaban. En el hallazgo de la Sima de los Huesos (yacimiento funerario más antiguo del mundo) de Atapuerca (Burgos) se encontró el cráneo de un individuo que fue asesinado hace 430,000 años de antigüedad, y que constituye el crimen más antiguo que ha sido descubierto².
Los indicios más antiguos de violencia interpersonal que se conocían hasta ahora corresponden a un neandertal de hace 40,000 años hallado en la cueva de Shanidar (Iraq), que sobrevivió a una lesión causada por un objeto penetrante en la parte izquierda del tórax; y un Homo sapiens de hace 30,000 años hallado en el yacimiento de Sungir (Rusia), que murió por un trauma en una vértebra, aunque no está claro si fue un homicidio o un accidente.
También se han descubierto (2012) los restos de una matanza de 26 granjeros que tuvo lugar hace 7,000 años en el territorio que hoy es Alemania³. Entre los cuerpos había hombres, niños y mujeres, que murieron de forma violenta y, posteriormente, fueron lanzados sin seguir ningún rito funerario a una fosa común en la que todavía se conservan sus huesos.
Diez de los cadáveres presentan heridas graves que probablemente les produjeron la muerte de forma inmediata. Hay cinco casos de traumas asociados a heridas provocadas por flechas y otros cinco con graves daños en la cabeza, causados por un palo o garrote de madera. Los cadáveres también presentan fracturas en rodillas, manos y costillas, así como heridas de flecha en el cuello.
Víctimas de otras dos matanzas conocidas de la cultura cerámica de bandas (Linearbandkeramik, abreviada LBK) están en Talheim (Alemania) y en Asparn (Austria). En la primera había al menos 34 cadáveres. En Asparn las excavaciones continúan y hasta ahora se han encontrado restos de 67 individuos dispersos.
Como se puede apreciar, amable lector, la maldad, reflejada en matanzas y asesinato, desde su origen ha estado presente entre los humanos. En la actualidad lo que ha cambiado es el contexto cultural en el que se expresa y las herramientas, antes fueron flechas, ahora son potentes cabezas nucleares.
Juzgue usted.

Twitter @jarymorgado
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conoSERbien; www.sabersinfin.com
Referencias:
1. https://www.elmundo.es/ciencia/2016/01/20/569faea8268e3e9b368b4589.html
2. https://www.elmundo.es/ciencia/2015/05/27/55660314ca4741e85b8b4591.html
3. https://www.elmundo.es/ciencia/2015/08/17/55d21b1eca4741816b8b4593.html








