El Síndrome Doña Florinda (Artículo)
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06 de mayo de 2023

Conoser Bien

No te juntes con esta chusma.
Doña Florinda (personaje del Chavo del 8)

“El Síndrome Doña Florinda” fue acuñado por escritor argentino Rafael Ton, quien escribió un libro con ese título, basado en uno de los personajes de la serie “El Chavo del Ocho”, creada ésta por el conocido actor, comediante, dramaturgo, escritor, guionista, compositor, director y productor de televisión, el mexicano Roberto Gómez Bolaños (1929-2014), mejor conocido como Chespirito.

En su libro Rafael Ton expone la actitud de “Doña Florinda”, una mujer soberbia, engreída y altanera que suele menospreciar a sus vecinos por cuestiones económicas, refiriéndose a estos como “chusma” y se siente superior por el hecho, según ella, de haber subido un peldaño en la escala social, ya que cuenta con una pensión de su finado esposo, por ello no tenía necesidad de trabajar. Doña Florinda se transformó en uno de los personajes más reconocidos de la serie televisiva.

Como sabemos, El Chavo del Ocho es una serie de televisión mexicana que trata sobre las vivencias de un grupo de personas (pobres) que habitan una vecindad donde su protagonista, el Chavo, un niño huérfano de ocho años, llega a la vecindad después de escaparse de un orfanato una vez que su mamá lo abandonó y que a menudo suele meterse en problemas con los demás habitantes de la vecindad.

Doña Florinda, cuyo nombre completo es Florinda Corcuera y Villalpando, viuda de Mátalas Callando, es un personaje del programa El Chavo del Ocho. Se trata de una mujer viuda, de aproximadamente 39 años, estuvo casada con un importante marino, el capitán “Federico Mátalas Callando”, con quien tuvo a su único hijo -Federico o Quico-. La familia era de clase alta, pero al enviudar tuvo que ir a la vecindad del “señor Barriga”.

El personaje de Doña Florinda, tiene de un carácter soberbio, engreído, altanero y prepotente e incluso era agresiva. Siempre está de mal humor y es muy despectiva hacia los demás integrantes de la vecindad, a los que calificaba de “chusma.

El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua a la palabra “chusma” le da, entre otras, las siguientes acepciones: 1. Conjunto o multitud de gente grosera o vulgar; 2. Persona chismosa y entrometida y 3. Persona de modales groseros y comportamiento vulgar.

Sin embargo, Doña Florinda, algunas veces se da cuenta de que sus actos pasan el límite de lo vergonzoso, por lo que reconoce sus errores y termina ofreciendo disculpas, Además de ser muy agresiva, Doña Florinda también muestra su lado sentimental al hacer su aparición en escena el Profesor Jirafales, de quien está profundamente enamorada y que también él era pobre ya que cobraba el salario mensual de un profesor de educación pública.

Doña Florinda parecía vivir en la vecindad una realidad totalmente distinta a la que veían los televidentes: siendo una madre soltera y con una personalidad bastante complicada, es una de las vecinas menos queridas por los niños dentro de la comunidad, es por esa razón que hoy en día su personalidad ha llevado a varias personas a hablar sobre el Síndrome de Doña Florinda.

Pero ¿En qué consiste el Síndrome de Doña Florinda?

Existe un sector de clase media que cuando logra elevar su estándar de vida, rápidamente, manifiesta menosprecio por el resto de su "vecindad" y le molesta la posibilidad que el resto tenga oportunidades de progreso o bienestar. Doña Florinda presume que el contexto no importa y que a nadie le debe agradecer nada cuando le va bien. No tiene empatía con sus vecinos.

El escritor Rafael Ton decidió exponer la personalidad de Doña Florinda como un claro indicador de una serie de personas que se encuentran viviendo en la sociedad, presentando a aquellas personalidades que se pasan quejándose de su situación económica y señalando de “chusma”a otras personas a su alrededor sin darse cuenta que viven en la misma situación, creando el famoso “Síndrome de Doña Florinda”.

Los “Doña Florinda” o “Don Florindo” son las personas pobres que odian o desprecian a sus vecinos o gente de su clase social. Los o las Doña Florinda no son de clase media, como ellos se creen, sino realmente son pobres, porque todos ellos eran dueños de nada. Es por ello que algunos de ellos o ellas viven en barrios de clase media para creerse lo que no son.

Los habitantes de la vecindad debían pagar mes a mes el derecho a un techo. Doña Florinda era tan pobre como todos, excepto por una pensión. Con esa pensión pagaba religiosamente la renta y mantenía muy limpio y elegante a su hijo Quico con su traje de marinerito, además de comprarle todos los juguetes y dulces que se le antojaban.

El Síndrome de Doña Florinda, amable lector, sigue siendo expuesto en varios países de Latinoamérica, donde lamentablemente se viven situaciones complicadas en el aspecto económico, por lo que es bastante criticado y todavía más cuando se exponen personas que se encuentran viviendo día a día envueltos en el Síndrome de Doña Florinda.

Twitter @jarymorgado

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conoSERbien; www.sabersinfin.com