Libertad: derecho natural (Artículo)
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06 de diciembre de 2021

ConoSer Bien

Los hombres se fijan a sí mismos su precio, alto o bajo, según les parece, y cada uno vale el precio en que se estima. Valórate como hombre libre o esclavo, que esto no depende más que de ti.
Epicteto de Frigia

El día 6 de diciembre de 2021, se cumplirán 211 años de que Don, “Miguel Hidalgo y Costilla, en 1810, ratifica la abolición de la esclavitud”, dando a entender que a partir de entonces ya no hubo esclavos en México¹.

La esclavitud fue abolida en distintos momentos y en diferentes circunstancias. En la Nueva España se dio en medio de la insurrección que inició Hidalgo mediante el bando del 6 de diciembre de 1810; es decir, el decreto fue expedido en tiempos de guerra y no de paz². Como el cura de Dolores tenía una idea clara de los cambios económicos, sociales, políticos y culturales que estaban dándose en el mundo, proclamó la libertad de los individuos y los principios de igualdad y justicia para ser congruente con los derechos fundamentales del hombre moderno.

No se sabe con exactitud el número de esclavos que había en la América septentrional en el momento que estalló la insurrección que acaudillaron Miguel Hidalgo e Ignacio Allende en septiembre de 1810. Según algunas estimaciones había en este territorio entre nueve y diez mil hombres y mujeres en cautiverio; cabe aclarar que quienes tenían esta condición jurídica eran los negros y los mulatos, no los indios³.

En la Nueva España la independencia se inicia en septiembre de 1810 con el Grito de Dolores y se da en medio de la insurrección. Hidalgo mediante el primer bando del 19 de octubre de 1810, exhortaba a todos los dueños de esclavos y esclavas a la liberación de los mismos, bajo pena capital y confiscación de bienes en caso de incumplimiento.

Posteriormente en el bando del 29 de noviembre de 1810 se decreta “la abolición de la esclavitud, del pago de tributos y alcabalas, del uso del papel sellado, y suprime el estanco del tabaco y de la pólvora, colores y otros” y éste es ratificado el 6 de diciembre de 1810.

Hidalgo entendió que al abolir la esclavitud también “debilitaba a los españoles, dueños de esclavos y enemigos acérrimos de los criollos insurgentes, porque con la liberación de los cautivos perdían parte de su patrimonio”. Poner fin al cautiverio de los negros y los mulatos formó parte del proceso de la confiscación de sus bienes, con los cuales se financió esta insurrección³.

Las tres razones fundamentales que tuvo Hidalgo para abolir la esclavitud fueron: 1. Afectar la propiedad de los españoles, 2. Halagar a los negros para que se incorporaran a la rebelión y 3. Impedir que los dueños de esclavos los utilizaran como soldados.

A partir de la expedición del bando de Hidalgo es probable que haya disminuido mucho la compra y venta de cautivos, porque ya no hubo seguridad para que los propietarios los retuvieran. La misma guerra fomentó el espíritu de rebeldía, la desobediencia y los reclamos de libertad, lo que también influyó para que fuera desapareciendo el interés de poseer esclavos.

La promulgación del decreto de Hidalgo tuvo varios efectos. En Guadalajara, por ejemplo, como estaba ocupada por los insurgentes, seguramente los dueños de esclavos sí los liberaron para evitar la pena capital, pero en las lejanas y aisladas Provincias Internas del Norte o en otras regiones incomunicadas o controladas por los realistas, lo más probable es que en esos lugares nadie haya hecho caso de dicho bando ni de los anteriores.

Como la esclavitud no quedó erradicada después del bando de Hidalgo, los sucesores del cura de Dolores siguieron insistiendo en proscribirla. Ningún insurgente pudo dar seguimiento a los bandos de la abolición porque la misma guerra lo impidió.

El tema volvió a ser planteado por los diputados novohispanos en las Cortes de Cádiz, apoyándose en el derecho natural y en la legislación de las naciones cultas que ya la habían abrogado, se presentaron los siguientes ocho puntos: Primero: Se prohíbe el comercio de esclavos, bajo la pena de nulidad del acto y pérdida del precio exhibido por el esclavo, el que quedará libre; Segundo: Los esclavos actuales, permanecerán en condición servil, hasta que consigan su libertad; Tercero: Los hijos de los esclavos no nacerán esclavos; Cuarto: Los esclavos serán tratados del mismo modo que los criados libres, sin más diferencia entre estos y aquellos que la precisión que tendrán los primeros de servir a sus dueños durante su esclavitud, esto es, que no podrán cambiar de amo.

Y agregaba: Quinto: Los esclavos ganarán salario proporcionado a su trabajo y aptitud, bien que menor del que ganarían siendo libres; Sexto: Siempre que el esclavo exhiba a su amo lo que le costó, no podrá resistirse a su libertad; Séptimo: Si el esclavo vale menos de lo que costó, porque se haya inutilizado o envejecido, esto será lo que exhiba para adquirir su libertad; pero si vale más de lo que costó, por haberse perfeccionado, no exhibirá sino lo que costó y Octavo: Si el esclavo se inutiliza por enfermedad avanzada, dejará de ganar salario; pero el amo estará en obligación de mantenerlo durante la inhabilidad, ora sea perpetua, ora temporal.

Es así, amable lector, como el cura Hidalgo inicia la lucha para abolir la esclavitud y legitima por primera vez la igualdad.

Referencias:
1. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/54369/Efem_rides_Diciembre.pdf
2. https://constitucion1917.gob.mx/work/models/Constitucion1917/Resource/263/1/images/Independencia03.pdf
3. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-44202013000100001

Jorge A. Rodriguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) ingeniero y comunicador. Conduce el programa conoSERbien en sabersinfin.com
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