Luis Eduardo Aute: genio multifacético del Arte. (Primera parte: Infancia y juventud y Década de los Sesenta)
Minuto a Minuto

Lunes 13 de abril de 2020.

-Luis Eduardo Aute, uno de los grandes exponentes y revolucionarios de la canción de autor.

-Cantante, compositor, escritor, poeta, actor, cineasta, escultor, dibujante y pintor: un excelso artista en toda la extensión de la palabra.

 

POR MINO D'BLANC

Un excelso artista trascendió a la eternidad del arte y la cultura el sábado 4 de abril del presente año. Luis Eduardo Aute ha quedado sin su latido como persona, pero con un latido tan necesario a la música, a la escritura, a la poesía, al quehacer escénico, al cine, a la pintura, a la escultura, al dibujo, a la pintura. En él se fusionaron las disciplinas artísticas para hacer de su vida arte puro, puro arte.

 

 ARTISTAS MEXICANOS HABLAN SOBRE EL LEGADO DE AUTE Y SU TRASCENDENCIA A LA ETERNIDAD

 

“Es una gran pérdida para la música, para la cultura y para el arte. Desgraciadamente el maestro se nos adelantó, pero el legado que nos dejó permanecerá por siempre y será un referente de nuestra cultura, de nuestro sentir, de nuestro arte, de nuestra música para siempre. Quisiéramos que estuviera con nosotros. Hay que darle gracias a Dios por el tiempo que nos dejó disfrutarlo y disfrutar de sus obras. Que Dios lo bendiga y descanse en paz el maestro Aute”: Alex Lora (ícono del rocanrol mexicano, fundador y líder de “El Tri” y compositor).

 

“Si de alguna manera pretendimos algún día alcanzar la belleza es porque la coordenada nos la dio Luis Eduardo Aute y desde entonces decidimos llevarlo en el corazón. Él nunca se enteró. Pasaba de nosotros, bastante hacía con pasar por nuestras vidas. El mundo necesita poetas, México más, y él como los grandes, revolucionando sin fusil tirando a matar contra la estupidez. Los grandes poetas son así. Gracias por llenarnos el alma. Mi promesa será nuca olvidarte querido y generoso maestro. La vida me va en ello”: Miguel Pizarro (primer actor mexicano y pintor).

 

“Conocí las canciones de Aute por medio de otro entrañable amigo: Caito. Tuve la fortuna de conocer a Luis Eduardo, al que siempre vi como maestro. Nos deja su obra y sobretodo, un ejemplo de disciplina. “Sin disciplina el arte no existe”, me dijo una vez. Precisamente n un asado con Caito, fue cuando escuchamos “Pasaba por aquí”. Varios años después la grabamos. Me parece que Luis Eduardo es un narrador de historias con un lenguaje sencillo y profundo; esa era la magia de Luis”: Sergio Félix (fundador junto con David Filio del dueto de trova y canto nuevo “Mexicanto”, compositor, director musical y productor).

 

“En el circuito en el que me muevo es un gran ícono. Y era inevitable toparte indirectamente con sus canciones, lo que de alguna forma me influyó como parte del gremio. En definitiva es una gran pérdida para el mundo de la música y de la canción de autor en general”: Lazcano Malo (cantautor y compositor).

 

“Aute para mí es una pieza clave y fundamental en todos aquellos que buscamos la belleza en la cotidianeidad. Gran persona, dotada de extrema sensibilidad, humildad y sobretodo, sabiduría. Conversador excepcional. Se nos quedan para muchos las anécdotas en las que pudimos coincidir y sobretodo su exquisita obra”: Carlos Carreira (cantautor y compositor).

 

LUIS EDUARDO AUTE: VIDA Y OBRA

(PRIMERA PARTE)

 

 

INFANCIA Y JUVENTUD

 

Su nombre completo: Luis Eduardo Aute Gutiérrez. Nació en la ciudad de Manila, capital de Filipinas el lunes 13 de septiembre de 1943. Era políglota: hablaba español, inglés, francés, italiano, tagalo y catalán.

Su padre, de nombre Gumersindo Aute, nació en Barcelona; fue hijo de andaluces. A la edad de 18 años se fue a trabajar a Manila en la compañía de Tabacos de Filipinas y ahí conoció a Amparo, una filipina de la burguesía, quien era de ascendencia española, ya que su padre era de Santander y su madre de Valencia. Con ella se casó y de su matrimonio nació Luis Eduardo.

 

 

Estudió en el colegio de La Salle, en donde aprendió el inglés, ya que toda la enseñanza se impartía en ese idioma. El tagalo lo aprendió en el día a día, al ser uno de los idiomas oficiales de Filipinas; lo mismo hizo con el español por su ascendencia y el catalán, al ser la lengua que se habla en Barcelona, tierra de su padre y que es la capital cosmopolita de Cataluña, España. De hecho, Aute en catalán se hablaba con su familia.

Desde niño mostró su habilidad para el dibujo y la pintura. Su pasión por el cine le nació cuando sus padres le regalaron una cámara de 8 milímetros, con la que realizó diversas películas con sus amigos.

 

A los 8 años viajó por primera vez a España. La canción francesa “Les Feuilles Mortes” (“Las Hojas Muertas”), compuesta en el año 1945, letra de Jacques Prévert y música de Joseph Kosma, marca un parte aguas en su vida como cantante, ya que fue la que interpretó por primera vez ante público; en esa ocasión lo acompañó la orquesta del Hotel Avenida.

 

 

La película que lo marcó, al grado que lo llevó a escribir en inglés sus primeros poemas, fue “On the Waterfront” (“Nido de ratas”), filmada en Estados Unidos en  1954, escrita por Budd Schulberg, dirigida por Elia Kazan y protagonizada por Marlon Brando, Karl Malden, Lee J. Cobb, Rod Steiger y Eva Marie Sant.

 

 

Otra cinta que influyó mucho en Aute es “Niágara”, realizada en 1953 y que  está clasificada dentro del llamado “Cine Negro”; fue dirigida por Henry Hathaway y protagonizada por Marilyn Monroe, Joseph Cotten, Jean Peters y Max Showalter. Luis Eduardo Aute descrubrió en dicha película la sensualidad y erotismo de Marilyn Monroe.

En 1954, después de haber estado un tiempo en Barcelona, la familia Aute se estableció definitivamente en Madrid. En dicha ciudad, Luis Eduardo estudió en el colegio Nuestra Señora de las Maravillas. Su padre le regaló su primera guitarra cuando cumplió 15 años y eso permitió que Luis Eduardo actuara en la fiesta de fin de curso formando un trío con dos amigos suyos.

 

FRIEDRICH WILHEM MURNAU (CINEASTA ALEMÁN)

 

En su juventud fue muy influido por el expresionismo alemán, movimiento cultural surgido a principios del siglo XX que tuvo grandes creaciones en las artes plásticas, la arquitectura, la literatura, la música, el cine, el teatro, la danza, la fotografía, entre otras, y cuya primera manifestación fue en la pintura, coincidiendo en el tiempo de la aparición del fauvismo francés, hecho que convirtió a ambos movimientos artísticos en los primeros exponentes de las “vanguardias históricas”. El cine ya había comenzado a estimular en Aute su vena artística. En la vertiente audiovisual, dicha corriente fue cultivada por creativos como Friedrich Wilhem Murnau o por Friz Lang. Aute, influenciado por todo ello, comenzó a pintar incansablemente, lo que lo hizo acreedor a una medalla de plata en el “II Certamen Juvenil de Arte”.

 

DÉCADA DE LOS SESENTA.

 

 

 

En el año 1960 realizó su primera exposición individual de pintura en la Galería Alcón de Madrid, misma que resultó un éxito.

 

 

En el curso preuniversitario formó parte de varios grupos como “Los Sonor” en el que fue guitarrista y con el que se presentó en el programa de televisión “Salto a la fama”, interpretando dos canciones. De dicho grupo, surgieron “Los Bravos”. Aute dejó a “Los Sonor” para dedicarse a sus estudios. También estuvo en “Los Tigres”, en el que cantaba en inglés canciones de Elvis Presley, entre otros.

En el año 1961 escribió su primer guion cinematográfico y presentó un cortometraje de 20 minutos en el concurso de la revista “Primer Plano”. También escribió “Los últimos estertores”, un librillo con textos, poemas y guiones que mandó a encuadernar. Su cortometraje “Senses” fue rechazado por inmoral por lo provocativo de sus imágenes, por lo que su distribución fue ínfima.  

En 1962 en la galería Quixote presentó su segunda exposición individual de pintura y conoció a María del Carmen Rosado, a quien le dicen Maritchu, una ecuatoriana que fue su novia.

 

 

Solo dos semanas estudió arquitectura en la Escuela de Aparejadores, en Madrid, en 1963, ya que se trasladó a París, Francia, en donde vivió toda la efervescencia cultural de la época. Fue en dicha ciudad en donde descubrió la música del cantautor, actor y cineasta belga, radicado en el país galo, Jacques Brel y cuya canción más icónica es “Ne me qitte pas” (1959), misma que ha sido traducida a varios idiomas, y a Georges Brassens, uno de los exponentes relevantes de la trova anarquista del siglo XIX, creador de éxitos como “La mauvaise réputation”, “Marinette”, “Le gorille” o “Les copains d’abord” y quien junto con Brel son considerados íconos de la “Chanson Francaise”.

 

Ahí leyó a Paul Éluard, poeta francés que cultivó el dadaísmo y el surrealismo y también leyó “Más allá del bien y el mal”, del filósofo, poeta, músico y filólogo alemán Friedrich Wilhelm Nietzsche, uno de los filósofos más influyentes en la historia y en la cultura occidental,  y vio películas prohibidas en España como “Lolita” filmada en 1962, dirigida por Stanly Kubrick, basada en la novela homónima de Vladimir Nabokov, quien también fue el guionista de la cinta y protagonizada por Sue Lyon y James Mason. En la capital francesa, en la que se había consolidado la “nouvelle vague” auspiciada por los intelectuales de “Cahiers du Cinéma”, en donde Aute entabló prontamente relación con personalidades como Jean-Luc Godard y Luis Malle.

 

 

Durante los siguientes años viajó varias veces a París y comenzó a vivir de sus cuadros, realizando algunas exposiciones fuera de España. El marchante estadounidense Gregg Juárez vendía sus cuadros en los Estados Unidos. En esa época, Aute también comenzó a trabajar en el mundo del cine, destacando su participación en la película “Cleopatra” en 1963, dirigida por Joseph L. Mankiewicz, protagonizada por Elizabeth Taylor y Richard Burton, y que fue ganadora de 4 premios “Óscar”. En dicha coproducción, Luis Eduardo Aute trabajó cono intérprete de inglés, francés y español y también fue segundo ayudante de dirección de la segunda unidad, que se encargaba de filmar las secuencias rodadas en España. Ese año expuso sus pinturas en la galería Grin-gho, en Madrid.

 

 

En 1964 trabajó en la película coproducción Francia-España “Le Voleur du Tibidabo” (“La vida es magnífica”), dirigida por Maurice Ronet, con guion de Rémo Forlani y Juan Marce, basado en una historia del propio Ronet y de Jean Charles Tacchella y protagonizada por Maurice Ronet, Anna Karina, José Nieto, Enrique Herreros, Luis Ciges, Ricard Reguant y Amparo Soler Leal, y en la película del cineasta alemán Marcel Ophüls, “Chaud, chaud, les visons”. En ese año expuso su obra pictórica nuevamente en la Galería Grin-gho, en Madrid y en la Galería Juárez, en Palm Beach, Florida, en Estados Unidos.

En 1965, realizó su servicio militar en Tremp, Lérida. El capitán, quien también era aficionado al dibujo, le permitió tener tiempo para terminar los cuadros de una exposición que se realizó en la Galería Juárez, en Palm Beach. Ese año expuso también en la Bienal de Zaragoza, así como en “Les arts en Europe”, en Bruselas, Bélgica y en la “Biennale de París”, en Francia.

 

 

Durante un viaje a Madrid conoció a la cantante Massiel, a quien le presentó su novia Maritchu. Cuando terminó en mayo de 1966 su servicio militar, regresó a la capital española y viajó a Säo Paulo, Brasil, para participar en la Bienal de Pintura, en donde expuso tres cuadros de gran formato. En el país carioca descubrió la música de Bob Dylan y Joan Báez y al regresar, animado por Massiel e influenciado por la obra de Dylan, compuso “Don Ramón”, “Made in Spain”, “Rojo sobre negro” y uno de sus temas más contundentes y famosos, “Rosas en el mar”, que le grabó Massiel, convirtiéndola en un éxito rotundo.

Manuel Escobar, compañero de Aute en “Los Sonor”, eligió dos de esas canciones para incluirlas en un disco que estaba grabando. Cuando ensayaba dichas canciones en un estudio con Aute tocando la guitarra, el productor y compositor Juan Carlos Calderón las escuchó y le propuso a Luis Eduardo que las grabara él mismo, pero el artista rechazó la propuesta, pese al deseo también del director artístico de RCA, Ele Juárez, ya que quería seguir su trabajo en la pintura y en el cine.

En 1966 expuso nuevamente en la Galería Juárez, en Florida, así como en la Galería Juárez, en Los Ángeles, California y en la Galería Syra, en Barcelona, España.

 

 

En 1967, Massiel incluyó en un disco “Rosas en el mar” y otra composición de Aute, titulada “Hasta mañana”. La compañía RCA convenció al artista a que grabara sus temas, con lo que se editó un single con “Made in Spain” y “Don Ramón”.

Después, debido al gran éxito global de “Rosas en el mar”, RCA decidió publicar “Aleluya No. 1”, interpretada por Aute, mientras que Zafiro la editó interpretada por Massiel. El resultado fue un éxito rotundo a nivel internacional, al grado de que fue grabada por varios cantantes y en diversas versiones en países como Checoslovaquia, Francia, Italia, Brasil, Japón, Venezuela, entre otros de Latinoamérica.

 

 

En Estados Unidos, Ed Ames hizo una versión llamada “Who will Answer”, que fue adaptada por Sheila Davis y que alcanzó el lugar número 7 de la lista del Billboard. Aute contó años después una curiosa anécdota que había escuchado: “Paul McCartney, al escuchar la versión en inglés de “Aleluya”, decidió contestarla con el tema “Let it be”, interpretado por el célebre cuarteto de Liverpool”.

Aute siguió en el mundo de la pintura y pensaba que su incursión dentro de la música era algo temporal.

 

 

En 1967 hizo su debut como actor en la película dentro del género de comedia musical “Días de viejo color”, dirigida por Pedro Olea, escrita por Antonio Giménez Rico, música de Carmelo A. Bernaola, fotografía de Manuel Rojas y en la que Aute compartió créditos actorales con Cristina Galbó, Andrés Resino, Gonzalo Cañas, José Manuel Gorospe, Fernanda Hurtado, Josefina Serratosa, Gela Geisler, Guillermo Castellano, Curri Ojeda, María Martín, Coccinelle, Mercedes Pinto, Luis García Berlanga, Manuel Viola, Massiel y Miguel Picazo

Entre 1967 y 1968 publicó los temas sueltos “Los burgueses”, “Mi tierra”, “Mi gente”, “Niño de nada”, “Slowly”, “Clamo al firmamento”, “Tiempo de amores”.

 

 

Su primer álbum, “Diálogos de Rodrigo y Gimena”, lo editó en 1968 para la RCA Víctor, e incluía principalmente las canciones ya publicadas en disco sencillo, o interpretadas por otros artistas, así como canciones de carácter satírico. Fusionó de manera perfectible su música con su arte pictórico y su literatura, ya que el disco incluía en su interior la reproducción de sus pinturas y una definición de lo que para él era una canción. El disco contiene las canciones “Diálogos entre Rodrigo y Gimena”, “Los Burgueses”, “Don Ramón”, “Rojo sobre negro”, “Dime padre”, “Rosas en el mar”, “Los ojos”, “Hasta mañana”, “Quisiera ser el aire”, “Nana al rey que se muere”, “Me miraré en tu cuerpo” y “Aleluya No. 1”.

 

 

Es 1968 conoció a la cantante Mari Trini, quien le interpretó “El alma no venderé” y la primera canción que compuso el artista, “No sé qué pasará”.

 

 

El jueves 21 de marzo de ese año casó con Maritchu.

 

 

En el mes de mayo decidió abandonar el mundo de la música, que lo había decepcionado, por lo que grabó seis meses después a manera de testamento musical el disco “24 canciones breves”, una especie de crónica política y social de la España de aquellos años. Dicho material, bajo el sello RCA,  tiene los temas “Yo te pertenezco”, “Pájaros de alas cortadas”, “Árbol”, “Ceremonia”, “La poesía es la palabra”, “Tu piel”, “Perros”, “Donde”, “De tanto”, “Pregunta”, “Lluvia”, “Crucifixión”, “Dónde está la verdad”, “Así es la verdad”, “Niño en la playa”, “Ausencia”, “Una pajarillo”, “El vuelo”, “Claroscuro”, “Blanco y negro”, “La vida que nunca os di”, “Viviendo”, “Canción póstuma”, “Las máscaras”.  Ese mismo año publicó en “Nueva Dimensión”, una revista de ciencia ficción, “Los fugitivos” y “P. A. P”, que son dos relatos cortos.

En ese año volvió a exponer en la Galería Quixote, en Madrid.

En 1969 coescribió, bajo el seudónimo de Luis Junquera, el guion de “Cibeles”, un cortometraje en 16 milímetros, que dirigió José Sámano; recibió el premio al “Mejor Corto Experimental” en el “Festival de Cine de San Sebastián”. Ese mismo año realizó varias películas promocionales para diversos músicos, encargadas por RCA, para ser emitidas en la televisión. También conoció a la cantante Rosa León.