Desórdenes de la voz, una patología en docentes que pasa inadvertida
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BOGOTÁ D. C., 23 de junio de 2021 — Agencia de Noticias UN-

Estos profesionales manifiestan síntomas relacionados con fatiga vocal, la cual se asocia con el cansancio al final del día y la semana, haciendo que el rendimiento de su voz disminuya.

Para prevenir estas complicaciones se recomienda, por ejemplo, reducir el consumo de bebidas altas en cafeína –ya que tienden a deshidratar los pliegues vocales–, mantener una adecuada hidratación y realizar habitualmente ejercicios de calentamiento y enfriamiento antes y después de la jornada laboral.

Así lo señala la doctora Gleidy Vannesa Espitia Rojas, fonoaudióloga de la Universidad del Rosario, especialista en voz, invitada a la charla “Promoción de salud vocal y desórdenes de voz en docentes de educación física, danzas e instructores fitness”, del programa #SaludUNALContigo de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

En 2017 el Ministerio de Cultura y Deporte registró más de 1.500 gimnasios y academias de baile. Sin embargo, a causa de la pandemia, desde 2020 hasta hoy se ha presentado una dinámica no presencial, por lo que los instructores abrieron sus casas para dar clases a través de distintas plataformas virtuales, lo que ha traído algunos riesgos relacionados con el cuidado de la voz.

Cansancio vocal

A lo largo de la jornada laboral se puede notar una dificultad creciente para una correcta fonación, que empezaría como una ligera incomodidad o carraspera. Cuando es necesario toser o aclarar la garganta con excesiva frecuencia por la aparición de mucosidad, también puede tratarse de un indicio de un uso exigente de la voz, que no está correctamente respaldada por las medidas preventivas para su cuidado.

“En clases virtuales, el uso de audífonos hace que hablemos más fuerte, por lo que hay que empezar a regular el volumen; también se pueden ajustar las diferentes plataformas para regular el volumen del micrófono y así evitar tener que gritar”, detalla la especialista.

Estas dificultades también se ven en ejercicios con movimientos violentos como levantamiento de pesas y boxeo, los cuales centralizan la presión muscular en la región del cuello, aumentando la tensión muscular, lo que puede generar tensión vocal.

Cuando la pérdida de las cualidades de la voz es persistente y no mejora con una pausa breve, se puede estar ante una disfonía funcional, que impide la producción natural de la voz. Esta se asocia generalmente con ronquera, pérdida de volumen o cambio de tono, haciendo que la voz suene más grave o más aguda, y puede dificultar el trabajo profesional.

En su conferencia, la docente recomendó –tanto para los docentes de estas áreas como para cualquier otro profesional– hacer pautas de reposo para la voz, evitar el tabaco y cuidar la alimentación (pues los reflujos gástricos pueden acidificar la faringe y la laringe), y prevenir cambios bruscos de temperatura usando prendas de abrigo que ayuden a controlar este factor.

Por otro lado, el consumo continuo de agua ayuda a los pliegues vocales a estar bien lubricados, permitiéndoles trabajar de forma eficiente. Así mismo, las nebulizaciones hidratan de forma indirecta, gracias a las pequeñas gotas que se impregnan en los tejidos generando una sensación de alivio.

“Aprende a cuidar tu voz”

La doctora Espitia, junto con su equipo de trabajo, diseñaron un programa que permite establecer estrategias de prevención vocal (recomendaciones para favorecer el cuidado de la voz) y prevención de desórdenes de la voz (revisión de hábitos de la salud vocal).

Los docentes participantes en el programa reciben capacitaciones sobre anatomía y fisiología de la producción de la voz. “Pasamos alrededor de un mes con ellos, desarrollamos una evaluación pre y postest con el propósito de ver si se modifica un hábito o la conciencia sobre lo que deben hacer o no para cuidar su voz”, describe la invitada.

Explica además que “cada docente realiza una sesión a la semana y al mes, y luego vuelven a completar los cuestionarios de síntomas vocales, de fatiga y sobre cómo se perciben respecto a su voz. Con base en estos resultados se demuestra que estos programas sí son efectivos para promocionar la salud vocal y prevenir desórdenes de la voz”.

Actualmente el equipo investigador se enfoca en los docentes del nivel nacional y espera llegar a los 100 participantes a través de acceso remoto por plataformas virtuales. “Esperamos culminar en noviembre la recolección de la información para continuar con una fase de análisis de datos y elaboración final del artículo científico”, concluye.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co