Salidas de campo mejoran aprendizaje de la ecología
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MANIZALES, 01 de marzo de 2021 — Agencia de Noticias UN-

Con base en un pretest, según el cual dichos alumnos no mostraban conocimientos suficientes en esa área de estudio, el agrónomo y docente Alejandro Álvarez Cortés diseñó una herramienta para que los menores se apropiaran de lo que los rodea y aplicaran los conocimientos adquiridos. Al final creó una cartilla con alcance hasta grado sexto y espera que el modelo se pueda replicar en la educación primaria de todo el país.

La Unidad Didáctica se desarrolló como trabajo final de la Maestría en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales que el agrónomo Álvarez adelanta la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, y su propósito es generar una estrategia de aprendizaje del concepto de ecología en estudiantes de básica primaria.

“Siempre me ha gustado la ecología, trabajo en agricultura orgánica, todo lo que tiene que ver con la siembra, y vi la posibilidad de hacerlo en el entorno rural donde están mis estudiantes, ya que en el colegio tenemos muchas zonas verdes y los alumnos son de origen campesino”, expresó el docente Álvarez.

Según el Ministerio de Educación Nacional (MEN), en básica primaria la primera etapa de las ciencias naturales se centra en los contenidos de la educación ambiental, y en los grados cuarto a sexto se plantea la necesidad práctica en términos de un problema ambiental. Además el Icfes, en las Pruebas Saber, tiene como requisito el conocimiento en las interrelaciones entre factores bióticos (vivos) y abióticos (no vivos).

La investigación –titulada “Concepciones”– señala que un error que se comete con los estudiantes de educación básica sobre ecosistema, es que la educación ambiental se enfoca en aprender terminología que el estudiante no relaciona con el entorno, y por lo tanto no lo comprende.

Una unidad que cambió el chip

El docente explicó que se basó en la malla curricular de la Institución educativa, la cual maneja un modelo constructivista, es decir más personal y de interacción. Con esto se optó por desarrollar la unidad didáctica.

“Fue un trabajo de salidas de campo, de identificar y verificar los ecosistemas. Se programaban sesiones para identificar elementos, que los alumnos observaran animales y plantas y vieran la función de cada elemento. Ellos se preguntaban cuál es la razón de ser del ecosistema”, recordó el docente.

En la primera unidad se tomaron los recursos naturales –tanto renovables como no renovables– que hay en el entorno de Pensilvania, y se identificó un problema en terminología, y es que esta es muy rígida; por ejemplo, el concepto de factores bióticos y abióticos no era asimilable.

En la segunda unidad se habló de los recursos que se tienen a la mano, tras visualizar el ecosistema desde lo local. Los niños aprendieron a identificarlos y cómo se pueden aprovechar los renovables y no renovables.

En la tercera se trató de la contaminación que genera el mal uso de los recursos, y en la cuarta se estableció una solución al problema mediante el desarrollo sostenible y el uso equilibrado, además del aprovechamiento de nuevas energías como la solar o la eólica.

“La idea era tener algo estructurado, crear un escenario, identificar la interacción del ser humano con el escenario, ver tantos beneficios como inconvenientes o falencias, y por último crear el uso razonable de ese ecosistema”, añadió el investigador.

El pretest se elaboró con preguntas tanto de tipo Icfes como de diseño propio, con preguntas abiertas y cerradas. Así se hizo una evaluación inicial a los 46 estudiantes de los dos grados de quinto de la institución, y se encontraron vacíos conceptuales; solo 2 estudiantes supieron responder más del 50 % de los 18 interrogantes.

Después se hizo la Unidad Didáctica, y posteriormente se notó una mayor apropiación de los conceptos. Como ejemplo, antes dibujaban un paisaje con un solo animal y no integraban el ecosistema, y luego no solo hicieron dibujos más completos, sino que usaron tecnicismos sin necesidad de inducirlos a ello.

El agrónomo Álvarez sostiene que este modelo puede ser útil para instituciones de otras latitudes del país, especialmente en la Colombia lejana: la rural.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
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