Le lectura en México. Tercera parte
Minuto a Minuto

elda ruiz flores.jpg-UN MUNDO SIN LIBROS ES COMO UN CUERPO SIN ALMA-

LA LECTURA EN MÉXICO
  Tercera parte
 
Elda Ruíz Flores*

DIEZ FORMAS DE APRECIAR UN LIBRO
Según el escritor Peter Westland

1. El principal objetivo de la lectura no es el aprendizaje, sino el placer.

2. El lector debe defender sus decisiones: leer lo que le gusta y no leer lo que no nos gusta.

3. El acercamiento a un libro debe llevarse a cabo con cuidado e interés.

4. Más que objetos, los libros son personas. Al abrir un volumen, hay que darle la oportunidad de expresar lo que nos quiere decir.

5. Los libros son como los amigos. Existen algunos para toda la vida, otros meramente ocasionales y algunos más que no deseamos ver nunca.

6. La lectura, como la amistad, es una experiencia personal. Cada cual debe decidir con quien trata o que libro lee.

7. Amor no quita conocimiento. Aunque nos sintamos entusiasmados con el trato de una persona o la lectura de un libro, siempre debe quedar un margen para considerarlos objetivamente y compararlos con otros.

8. Como los amigos, cualquier libro puede ser objeto de reclamos, discusiones o aclaraciones sobre algún punto con el que no estemos de acuerdo.

9. Algunos conocimientos generales sobre la forma de escribir pueden hacer de nuestra lectura algo más interesante y provechoso.

10. La ultima recomendación fue hecha por él filósofo Francis Bacon: “Algunos libros tienen que saborearse, otros han de tragarse, otros más necesitan masticarse y digerirse”. Esto equivale a decir que algunos libros son para leerse en parte, otros para leerse sin curiosidad y unos cuantos para leerse completos con diligencia y atención.

LOS PRETEXTOS


¡No soy millonario para estar comprando libros a cada rato!, escuchamos cuando preguntamos, ¿Por qué no lees?  Muchos toman como pretexto para no leer “el elevado costo de los libros”.

Según, los libros son demasiado caros y resultan inaccesibles. Sin embargo, quien desea leer puede hacerlo sin necesidad de desembolsar grandes sumas o incluso sin gastar, para eso están las bibliotecas, los círculos de lectura, las mismas librerías y más.
En todas las ciudades encontramos venta de libros de segunda mano, sobrantes y libros de ocasión. Algunos libros no cuestan más allá de $5.00 pesos, pero preferimos gastarnos el dinero en otras cosas que para nuestro provecho intelectual.

Es importante resaltar que en el pasado 2008, las primeras estadísticas informaron que ya el 4% de la población se estaba volviendo adepta a la lectura, y ya el 2.5% lo hacía por gusto, y el 1.5% restante lo seguía haciendo por obligación, pero ya la balanza actualmente (2010) empieza a declinar sobre este último.

¿ACASO NO ES MÁS CARA LA IGNORANCIA? 

 “Los jóvenes no leen porque los libros son caros e inasequibles a su bolsillo. Los pocos que sí leen se dividen: A muchos les gusta la novela sobre todo la de terror –Stephen King entre otros-, y a otros les gusta más el libro de tema político. Y no se diga, la lectura de Carlos Cuauhtémoc Sánchez. Lo cierto es que sólo el 10% de personas lo hace por gusto y el resto por obligación, porque lamentablemente desde la primaria nos obligan a leer, y en ocasiones hasta a transcribir las páginas de los libros, pero pocos maestros nos comparten el placer de leer.

“Un lugar propicio para el encuentro de los jóvenes y los libros son las bibliotecas, ahí no hay pretextos de que no se lee por lo caro, pero las bibliotecas no están actualizadas y a veces el retraso llega a más de 10 años.

Los jóvenes sí leen, lo hacen por obligación y por gusto propio. Un 80% de los usuarios de las bibliotecas son estudiantes y nos visitan para poder realizar sus tareas; el público restante lee por gusto propio, pero son personas mayores de los 30 años y es gente que prefiere la novela y el cuento, y que además es de clase media alta, pues sólo tiene un empleo y esto le permite tener tiempo para leer” (Gustavo Castro, Selector)

“En México se lee muy poco. No es un país que tenga un gran número de lectores, de los cuales los jóvenes son un buen número porque tienen y están en edad escolar y tienen que comprar y leer una serie de libros académicos que se les pide en la escuela. Pero después son muy pocos los que se convierten en lectores habituales; al terminar la escuela, también termina su relación con los libros y en algunas facultades, se dan el lujo de que al terminar la carrera “queman los libros” ¿pues no que eran muy caros?...

La causa de este alejamiento es el alto y real analfabetismo en nuestro país. Por otro lado, está la competencia desleal de la televisión contra el libro; la radio y las publicaciones de sub literatura, que lo ponen en desventaja.

Hay que ver al libro con ojos diferentes, con ojos de personas que están ya en un nuevo siglo. Debemos proteger y fomentar el consumo de literatura con métodos propios y acordes a nuestro siglo, porque según, estamos celebrando el bicentenario de la independencia y el centenario de la revolución y no evolucionamos, seguimos comprándonos la idea de conquistados, de espejitos fantasmas, de las empresas trasnacionales, y no conocemos, no leemos ni siquiera nuestros propios derechos humanos…

Debemos promover la importancia que tiene el libro en la vida cotidiana de los mexicanos, y no sólo como apoyo para la vida académica.
 
* Elda Ruíz Flores es licenciada en Periodismo y Comunicación Colectiva, conduce el programa de InteligenciaSexual.com.

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