¿Qué te pasó en la cara? Análisis de Leticia Díaz Gama
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

23 de Junio de 2018

Hace algún tiempo me encontraba en un lugar donde no conocía a nadie, escuchaba y no, las pláticas de los invitados a aquel evento, cuando fui abordada por uno de los personajes que salía de lo común. Era un ser dotado de una gran sencillez, buen sentido y una clara razón.

En ese momento me enfrenté a la duda que me marginó y evité los riesgos, se suponía que ya nada podría perturbar mi cerebro organizado. Sus ojos contenían sonrisas huidizas como las de todos, se presentó: “Soy Carlos Alejandro Venegas”; desde entonces somos amigos.

Tomar conciencia de nosotros mismos es encontrarse con el otro, pero esta conciencia es muy frágil cuando se nos presenta transparente, es entonces que desconocemos todo aquello que no esté encasillado dentro de nuestra oscura normalización, ya que el mundo está sometido a estructuras sólidas, dormidas en las profundidades del tiempo, establecidas como formas involutivas, paradigmas de nuestro tiempo.

¿Qué te pasó en la cara? es un libro testimonial, es el camino recorrido por un hombre que ha visto de todo y lo escribe desde la llaga abierta de sus ancestros, desde la catarsis que implica escribir primero para sí, desde los recuerdos que le han roído el corazón como un ácido cuando creyó haber perdido todo el júbilo por vivir.

Siendo un hombre que ha visto de todo, nos ofrece su testimonio de cómo se puede trocar la suave y tibia leche materna, por el amargo delirio y la debilidad de seres que infringen sus odios y locura en el cuerpo sano de un niño.

Apenas podríamos reconocerlo, sentado en el regazo de una mujer, acurrucado contra su pecho, a veces creo descubrirlo, pero posee un misterio privativo.

Misterioso y único, es de a poco lo que un niño, hombre lleno de cicatrices al que se le ha negado una visión sin apariencias pueda mostrar, la vista no resuelve el dilema.

Hay hechos físicos que duplican los interrogatorios que provocan. ¿Quién es el que mira las cortinas de un rostro velado por el misterio? A tanta insistencia un libro ha de advertirnos que existen puertas cerradas y que dentro hay un muro de olvidos, voces que llaman y que hemos de escuchar a detalle.

¿Qué te pasó en la cara?, pregunta que nos ha de llevar donde yace el alma fustigada, hacia un indicio de dirección, reconociendo la soberbia que camina a nuestro lado.

Hay un punto inicial, la conciencia misma de la diferencia, arrojada a la indiferencia, a un mundo que suprime lo diferente para luego darle un valor supremo que afiance la normalización.

Hay una historia en todos, una historia que no se nombra y otra llena de justificaciones para reconocernos en un grupo, es el espejo común donde nos miramos, incluso hay un listado de enfermedades que nos representan, pero los estigmas nos vuelven extraños.

La experiencia médica excluye su diagnóstico y la violencia supera aún más a la ceguera, acabando con la sensibilidad que soporta al amor, el resultado es el rechazo.

Cito:

Toda la incierta ciencia de los hombres no es superior al conocimiento inmediato que puedo tener de mi ser. Soy el único juez de lo que hay en mí.
-Antonin Artaud (El ombligo de los limbos)-

Un niño pregunta:
_ ¿Tú me cuidas y me proteges?_
_ ¿Me dejarás solo en la oscuridad para convertirme en hombre?

Hay un laberinto rojo donde enmudecen los golpes de la memoria y un hombre se pierde en la lejanía:
¿Qué te pasó en la cara?
El niño ha viajado al falso cielo de cristal.

Dice existir como un fantasma, enterrado en las fisuras de las bardas, pero llego el momento de ser rechazado por sus propios desiertos, en silencio escucha que pronto ya no podrá hablar.

Casi asfixiado abrió las puertas, arrojó las quimeras y escribió:
¿Qué te pasó en la cara?
El principio de lo que fue su regreso.

 

 

Lejos de la ondulación
perdido en la sordidez del fango
¿Dónde enjugas el rostro?
niño de agua dulce
pan de estrellas
voz y llanto.
Te reconozco
detrás del muro
de las falacias.
-Leticia Díaz Gama-

Hoy presentas tu libro por primera vez y el día es propicio porque el aire aún es aire y lo sentimos. Nos toca ver qué sucede y seguir pensando en la muerte a sabiendas de que es una invención humana, la gran pregunta sin respuesta.

Todos somos libros que se deshojan; volutas, polvo de estrellas, esperanzas que iluminan el firmamento. En tanto la piel asila nuestro aislamiento.

En la oscuridad la máscara pende de un hilo y en la cama duerme el rostro de un niño.

Antes y después de Carlos Alejandro Venegas son muchísimos los libros que hablan del rechazo. La ironía y la vida de ¿Qué te pasó en la cara? son excepcionales, porque está lleno de vida, en el está la vida del autor: su rostro, su testimonio, sus andanzas.

Leticia Díaz Gama (8 de junio de 2018)
  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 1318 invitados y ningún miembro en línea