Reforma tributaria le debe apuntar a la productividad y a reducir privilegios
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BOGOTÁ D. C., 29 de mayo de 2021 — Agencia de Noticias UN-

En palabras del profesor Jorge Espitia, del Centro de Pensamiento de Política Fiscal de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), es importante pensar las opciones de política fiscal disponibles, entre ellas gravar el patrimonio de las empresas, dado el alto nivel de concentración que tienen. Si ese patrimonio se grava se obtendrían cerca de 20 billones de pesos, unos 5 billones por año teniendo como base las tarifas corregidas de 2011. Ese impuesto solo representaría el 2 % del ingreso neto declarado de las empresas.

“Se podrían reducir los beneficios fiscales que reciben las empresas, que ascienden a 22 billones de pesos; de esos, 5 son descuentos tributarios y 17 son rentas exentas e ingresos no constitutivos de renta. Los dividendos de estos últimos, que representan cerca del 50 %, son de empresas que declararon ante la DIAN gastos de personal y aportes parafiscales iguales a cero”, dice el profesor Espitia.

Otro elemento que se ha pensado es crear un impuesto permanente al patrimonio, dada la concentración de la riqueza, pues cerca del 54 % del patrimonio bruto y el 51 % del ingreso está en cabeza de los más ricos, advierte el docente.

IVA para los hogares más ricos

Un punto que destaca es que, si es posible aplicarle el IVA del 19 % a los más pobres, y con base en esto se realiza la devolución, también sería posible imputárselo a los hogares de ingresos de más de 8 millones de pesos mensuales; si en vez de la devolución a los pobres se hiciera ese recaudo, se tendrían unos 12 billones de pesos al año. Además se debe profundizar en un sistema de corresponsabilidad, ya que en Colombia 12 municipios producen el 50 % del PIB, concentran el 36 % de la población y recaudan el 64 % de los tributos municipales.

Orientarse a los grupos

Durante el conversatorio “¿Qué si y qué no para el futuro de Colombia?”, organizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UNAL, Adriana Cadena, directora ejecutiva de la Fundación América Mundial, explicó que en 2020 se perdieron 2,4 millones de empleos, siendo las mujeres las grandes afectadas por la pandemia, pues en ellas el desempleo es del 20,4 % contra el 12,7 % en hombres. Además, 5 millones de amas de casa no tienen remuneración.

“Según la ONU, las mujeres tardarían 80 años para alcanzar la igualdad laboral y 75 para tener una remuneración equivalente a la de los hombres; así mismo, el 31 % de los hogares más pobres tienen jefatura femenina, lo que da cuenta de que una reforma tributaria debería tener un enfoque de género importante”, dice la directora Cadena.

Expone además que en Colombia la tasa de desempleo en población joven es del 23,9 %; 700.000 hogares no pudieron comer tres veces al día; la informalidad en algunas ciudades supera el 72 %, y además la fallida reforma intentaba tapar el hueco fiscal de la reforma de 2019 con la ampliación de la base del impuesto de renta y de IVA, por lo que era regresiva.

Menos privilegios

Su propuesta es que se revisen los beneficios tanto a los grandes capitales como a las rentas de capital y las ganancias de capital sin grado de tributación; hacer una reforma progresiva que grave los altos ingresos y que elimine tantos privilegios a los altos capitales y al sistema financiero; establecer un impuesto permanente al patrimonio, y gravar los dividendos, entre otros.

“El país no se arregla con una regla fiscal sino con la generación de empleo, además de poner la productividad colombiana por encima de los intereses extranjeros y activar los requisitos de desempeño para la inversión extranjera directa para fortalecer la industria local. Así mismo, ampliar el gasto en programas de infraestructura, carreteras, vivienda y generación de empleo, y fortalecer la industria nacional”, dice la directora Cadena.

Por último, el profesor de la UNAL Jairo Villabona sostiene que el país tiene muchas oportunidades para mejorar el recaudo, pero que ningún gobierno ha tenido la voluntad política para hacerlo.

Agrega que “el Estado se financia con impuestos, rentas de los negocios y deuda. Colombia ha venido vendiendo sus negocios y cada vez se financia más con deuda, lo que es un problema a largo plazo. La deuda externa ha pasado del 20 % a más del 60 %, y lo delicado es que la tasa de devaluación entre 2014 y 2016 creció en un 74 %, es decir que si se tenía un préstamo de 100 millones de pesos, a los 2 años estaba debiendo 174 millones.

Una advertencia del profesor Villabona es que en el presupuesto actual hay 65 billones adicionales de deuda y 12 billones en ventas de empresas del Estado, lo que complica aún más la situación a futuro.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
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