Mujeres solo aparecen en la historia económica cuando reciben salarios
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BOGOTÁ D. C., 18 de marzo de 2021 — Agencia de Noticias UN-

Así lo advierte la economista Juanita Villaveces Niño, doctora en Estudios Políticos y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), para quien las mujeres se han ido visibilizando en la historia económica por sus relaciones salariales, o sea cuando empiezan a trabajar de manera “formal”.

Los estudios se acercan a la historia económica desde los macrodatos, pero en estos se invisibiliza el papel de la mujer en épocas como la colonia.

Durante la más reciente versión de “Clase a la Casa”, una iniciativa del curso Historia Económica de Colombia de la UNAL, la profesora expuso que “el trabajo tiene una categoría asociada con los hombres. Con la industrialización aparecen las mujeres recibiendo un salario y en actividades productivas”.

Sin embargo, ¿dónde estaban las mujeres el resto del tiempo, por qué tan invisibles, no existió otra forma de ser consideradas en la historia económica más que a través del salario?”.

La doctora Villaveces explica que, en la economía, el enfoque que ha dominado es la historia de los macroprocesos, es decir que se suelen analizar los cambios de larga duración, como la tasa de crecimiento, el desarrollo económico, etc. En el caso colombiano, por ejemplo, se encuentran periodos marcados, como la sociedad colonial, la independencia y los cambios del siglo XX, por lo que no se muestran los actores en sí, y ese enfoque termina invisibilizando a las mujeres.

Relaciones salariales y estadísticas

“La historia económica del país se ha enfocado en crecimiento, desarrollo y trasformaciones, privilegiando las actividades productivas públicas y las decisiones en política económica, también dominada por hombres. Eso se va corrigiendo a medida que las mujeres empiezan a participar de manera fuerte en el aparato productivo y toma de decisiones”, añade la profesora.

En la Colonia había una serie de trabajos en los que figuran las mujeres, en algunos casos con relaciones salariales y en otras no, muchas vinculadas a actividades económicas importantes que contribuían al aparato productivo como la agricultura –recolección de café–, mujeres lavanderas, el cuidado de otros hogares, la artesanía y atendiendo pequeños comercios.

Otro punto que toca la profesora es que las mujeres aparecen en la medida en que haya estadísticas, y en que, si bien el DANE ya entrega datos discriminados por género, y se pueden ver las diferencias salariales, de educación o salud, es difícil el análisis histórico porque no hay datos, por lo que una solución es empezar a ver la microhistoria, un ejercicio casi antropológico, pero manteniendo el rigor, para así contar otras historias.

“En el pasado el 50 % de la población contribuyó de alguna forma a que los procesos económicos funcionaran, no parece creíble que estar en casa no afectara de ninguna manera lo que se daba, por ejemplo durante el tránsito de una economía agrícola a la industria debía haber alguna participación”, recalca la profesora Villaveces.

Al respecto, recuerda investigaciones como la de María Imelda Ramírez, que muestra que al final de la colonia no eran tan inusuales las relaciones laborales con sueldo para las mujeres, pero que parecen irrelevantes en la historia económica.

Para lograr un análisis histórico, la doctora Villaveces dice que lo que se necesita es interseccionalidad, es decir ver las diferencias entre las mujeres, la estructura de castas, la segregación por el color de piel, la composición familiar como forma de movilidad social, y de esta forma entender esas divergencias y cómo han persistido en el tiempo, pero que lanzarse a hacerlo es algo que aún no se da.

“Las mujeres no son un grupo homogéneo, y a veces las posibilidades están restringidas por razones como la ubicación geográfica, el origen, el patrimonio, la ubicación, la familia, esas características, que parecen de la colonia, se ven hasta la actualidad y es necesario analizarlas”, finaliza la profesora Villaveces.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co