¿Quién responde ante el robo de una cuenta bancaria?
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BOGOTÁ D. C., 22 de julio de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Así lo advierte el abogado Jorge Arturo Arenas Franco, magíster en Derecho Privado y Económico de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien en su tesis “La responsabilidad civil objetiva por la emisión y el uso de tarjetas débito en Colombia” ofrece un documento de fácil lectura y sin mayores tecnicismos jurídicos para que cualquier ciudadano consulte los caminos que puede tomar en caso de ser víctima del robo de su cuenta.

“La pregunta que tenemos que hacer es: cuándo tengo mi plata en mi cuenta y al día siguiente no está, ¿a quién robaron, al banco o a mí? La respuesta que aporta la tesis gira en torno a que, la mayoría de las veces, al que roban es al banco”, afirma el investigador.

Sin embargo, cuando los clientes van a exigirle a las entidades, estas exponen todo tipo de barreras y restricciones, como solicitar que tramiten derechos de petición, exigencias administrativas o incluso pruebas. Las respuestas, además de generales y ambiguas, no dan soluciones, y en última instancia le sugieren a los usuarios que tomen acciones legales. Pero ahí los clientes se enfrentan a otro problema: el difícil acceso a la justicia.

El investigador Arenas cita la ley que en sus múltiples artículos se apega a la doctrina del “riesgo de provecho”, es decir: quien se beneficia es quien asume los riesgos de este beneficio.

Como el tránsito de un talonario análogo a una tarjeta supuso un avance tecnológico para los bancos, y fueron ellos los principales beneficiarios, son ellos quienes deberían responder –la mayoría de las veces– cuando el dinero de un cliente ha sido saqueado de su cuenta.

Para el magíster Arenas, lo primero que debe pasar cuando han robado una tarjeta es que el respectivo titular informe al banco por cualquier medio; así, este bloqueará la tarjeta y hará las investigaciones, por cuanto es pertinente saber si el hurto no se produjo por una imprudencia del cliente o si se desconoce la causa.

Se debe hacer un reclamo formal para que el dinero sea devuelto, y se debe enviar una comunicación al “Defensor del Consumidor Financiero”, una entidad pagada por los bancos que aboga como un tercer conciliador, y “que por lo general son eficientes, pero igual es una entidad pagada por el banco”, explica el investigador.

En caso de que este proceso no funcione, el cliente deberá notificar una demanda a la Superintendencia Financiera, que también se puede radicar ante juzgados civiles, aunque la primera entidad puede ser más ágil que la justicia ordinaria.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

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