
17 de diciembre de 2022
Conoser Bien
“Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender”.
Charles Dickens
Es costumbre, para la mayoría de las personas, que al término del año se haga un balance de lo que nos ha ocurrido dentro de los últimos doce meses, reflexionando profundamente sobre los logros obtenidos, de acuerdo con los objetivos que se marcaron al inicio del año, y también de los fracasos que impidieron alcanzar los resultados planeados.
Es importante, además, hacer una pausa para reflexionar sobre los acontecimientos no previstos ya que este tipo de situaciones son las que realmente nos ponen a prueba y nos enseñan el verdadero valor de nuestras fortalezas y debilidades, dándonos como experiencia esa luz que siempre aparece al final del túnel.
En lo que hay que poner atención en las reflexiones de fin de año es en los fracasos. Los logros fueron alcanzados y nos hicieron sentir satisfechos. Pero es en los fracasos que debemos enforcarnos ya que, por una u otra causa, las metas no fueron alcanzadas y nos hacen sentir mal. En el lenguaje cotidiano, entendemos el fracaso como lo contrario del éxito.
¿Podría ser que debido a que no hayamos tomado la decisión de desafiar un reto tuvo como resultado el fracaso? Es mucho más probable que nos arrepintamos de haber sido omisos del hecho de no haber tomado la decisión, que del resultado del fracaso en sí. Ya que el verdadero fracaso es cuando se deja de intentar algo.
El hecho de permitirnos cometer errores es la esencia misma para nuestro aprendizaje en cualquier aspecto de la vida, por lo que el fracaso se vuelve un concepto importante en nuestra existencia.
El fracaso de acuerdo al Diccionario hace alusión a: desacierto, malogro, frustración o a algún resultado y efecto de tipo adverso. Por lo tanto, es un hecho, suceso o acontecimiento de una manera inopinado, accidental, impensado, súbito, casual y repentino.
La palabra fracaso tiene el significado de "fallo" y viene de "fracasar" del italiano “fracassare” derivado del latín “frangere”, es decir, “romper, estrellarse".
El miedo al fracaso es común y forma parte de los pensamientos que limitan nuestras capacidades para superar las cosas. El miedo nos paraliza e impide que se inicien
proyectos que creemos que no están a nuestro alcance. Sin embargo, el verdadero fracaso es dejar de intentar algo por el propio miedo a fallar.
Las dificultades que se nos presentan en el día a día, nos van dando la posibilidad de ir adquiriendo nuevas habilidades que definitivamente nos ayudan a afrontar todos y cada uno de los retos que se nos vayan presentando y nos encontraremos con la posibilidad de vencer al fracaso.
Lo importante para nosotros y que nos queda de experiencia, es el atender a esas dificultades, para reconocer por qué están ahí, qué papel juegan para nosotros y qué lección es la que podemos sacar, lo que nos dará la oportunidad de recapacitar y estar preparados cuando se presenten nuevamente.
Existe un valioso aprendizaje que podemos descubrir, si tomamos conciencia de qué tipo de cosas son las que evitamos, cuáles son a las que no nos enfrentamos y también las que descartamos de forma automática por creer que no podremos alcanzarlas.
Ante el fracaso, es muy cómodo el quedarse pensando que no pudimos obtener aquello que deseamos, porque fue visto como algo muy lejano o al requerir de un gran esfuerzo y no intentarlo es lo que provoca el verdadero fracaso.
Algunas frases sobre el fracaso y que nos pueden inspirar en su comprensión para superarlo y, en consecuencia, lograr el éxito son:
“Muy pocos aciertan antes de errar”. Séneca. “Cuanto más grande es la prueba, más glorioso es el triunfo”. William Shakespeare. “El éxito es la habilidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”. Winston Churchill. “No he fracasado, he encontrado 10,000 soluciones que no funcionan”; Thomas Alva Edison. “Está bien celebrar el éxito, pero es más importante prestar atención a las lecciones del fracaso”; Bill Gates. "No quiero que el miedo a fracasar me detenga de intentar hacer las cosas que realmente me importan". Emma Watson. "Siempre hay algo bueno en todo fracaso. Quizá no lo veas ahora, pero se revelará con el tiempo. Sé paciente". Sivananda Saraswati.
"No te puedo decir cuál es la llave al éxito, pero la llave al fracaso es tratar de agradarle a todo el mundo". Ed Sheeran. “El fracaso es una oportunidad para empezar otra vez, pero con más inteligencia”; Henry Ford. “En la vida hay algo peor que el fracaso; no haber intentado nada”; Franklin D. Roosevelt. “Hay derrotas que tienen más dignidad que una victoria”; Jorge Luis Borges. “El fracaso fortifica a los fuertes”; Antoine de Saint-Exupéry. “Es mucho más hermoso fracasar en algo que nos gusta”; Eduardo Sacheri. "Los ganadores no temen perder. Los perdedores, sí. Tropezar es parte del proceso para alcanzar el éxito. Las personas que evitan fallar también evitan sobresalir". Robert T. Kiyosaki.
“Un fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero que no es capaz de convertirlo en experiencia”; Elbert Hubbard. “El éxito de un minuto paga el fracaso de años”; Robert Browning. “No existe el fracaso, sólo es una espera hacia el éxito”; John Osborne. "Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor". Samuel Beckett.
Lo anterior, amable lector, nos da algunas claves para comprender que el éxito es para quienes tienen el valor de intentarlo y con esto evitaremos el fracaso.
Recordando que lo importante y valioso de reflexionar en el fracaso, sobre todo al final del año, no está relacionado con el éxito, reside en los aprendizajes que podemos adquirir durante el proceso, acerca de nosotros mismos.
Les deseo una Feliz Navidad y Próspero año 2023 y nos leemos hasta el 6 de enero, un abrazo fraterno.
