Un aguacero, una pintora y una pared.
Tras el aguacero la pintora toma el pincel y lo moja en las nubes atravesadas por el sol para pintarle un arcoíris a la pared.
Una escultora, una roca y un ruiseñor.
La escultora talla la roca para hacerla danzar en la estatua de la bailarina. La artista finaliza su obra cuando el ruiseñor llena de música el espacio y la bailarina danza un gran prix.
Un corredor de maratones, un parque y una anciana.
El corredor de maratones ve con horror a la anciana que desde el parque, sentada en su silla de ruedas, lo saluda.
Una mujer que escribe, una foto rota y una lupa.
La escritora rompe la foto, separa a los amantes, amplia sus lágrimas con la lupa y escribe la novela de su amor.
Una mujer supira, un mapa y un trapecista.
La mujer suspira mientras marca en el mapa el país donde el trapecista dio su salto mortal.
Ediciones COMOARTES / CIINOE (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) en su Colección “Gaviotas de Azogue” / 271, 2013, Madrid, España.
Estos cuentos fueron escritos por Thelvia Marín a sus 91 años, a fines de Noviembre de 2013 y para celebrar la llegada del 2014.Facebook Social Comments








