
31 de marzo de 2017
MITO NÁHUATL
El mundo estaba lleno de agua. Y en el agua vivía la Señora de la Tierra. Era un monstruo cubierto de ojos y de fauces. Tezcatlipoca y Quetzalcóatl decidie-ron darle forma a la Tierra. Convertidos en Serpientes, enlazaron y estrecharon al monstruo hasta que se rompió en sus dos mitades. Con la parte inferior hicie-ron la tierra y con la parte superior el cielo. Los otros dioses bajaron a consolarla y, para compensar el daño que Tezcatlipoca y Quetzalcóatl acababan de hacerle, le otorgaron el don de que su carne proporcionará cuanto el ser humano necesita para vivir en el mundo. Su piel y sus cabellos quedaron convertidos en hier-bas, grama, árboles y flores. Sus ojos se mudaron en pequeñas cuevas, pozos, fuentes. Su boca se trans-formó en ríos y en grandes cavernas, su nariz en los montes y en los valles.
IMAGEN: carmelourso.files.wordpress.com
Mitos fundacionales de los cinco contienentes. COMOARTES Ediciones.








