
07 de abril de 2017
La orden de inhabilitar por 12 años para ocupar cargos públicos al ex presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, desató una ola de violencia política en redes sociales que van desde mentadas de madre, burlas y claras amenazas de venganza entre los simpatizantes locales del ex edil y los morenovallistas.
A nivel nacional, Josefina Vázquez Mota, Felipe Calderón y Margarita Zavala, sacaron la cara por el ex edil de Puebla y advirtieron sutilmente al ex gobernador, Rafael Moreno Valle, que no se quedarán de brazos cruzados ante el ataque político contra Eduardo Rivera Pérez.
Y, desde el propio Comité Ejecutivo Nacional del PAN se dictó la línea de respaldo total a Eduardo Rivera Pérez ante la inhabilitación que hoy será aprobada por la mayoría del Congreso del Estado.
Hay un par de hechos que Rafael Moreno Valle y su equipo no deben pasar desapercibido ante la orden de inhabilitar a Eduardo Rivera: a nivel local se creó espontáneamente una ola de rechazo por el proceso contra el ex edil en donde van incluidos rectores de universidades, líderes y representantes de partidos como MORENA, PRI y PRD.
A nivel nacional la guerra contra Rafael Moreno Valle está declarada por parte de actores que tienen un peso muy importante dentro del PAN.
La imagen que ayer se manejó en mensajes de personajes con influencia nacional es de un Rafael Moreno Valle autoritario y represor.
En Puebla ya se desató la violencia política.
Y tampoco se trata de que Eduardo Rivera sea un santo o un mártir, lo que ocurre es que los ecos de la rebelión contra Rafael Moreno Valle y su grupo político cada vez son más en la entidad.
Esas voces que antes permanecían calladas por miedo o intereses personales, ahora se han hecho escuchar.
El caso de Eduardo Rivera puede representar un detonante importante para crear un frente amplio, común y que encontrará en su diversidad la fortaleza ante el embate de Rafael Moreno Valle.
Insisto, no se trata sólo de Rivera Pérez.
Es una rebelión contra el sistema.
¿Hasta dónde llegará?
Aún se desconocen los alcances pero ayer fue referente en diversos foros nacionales y hasta el Cabildo de Puebla se vivieron las consecuencias.
Hoy se espera un día de mayor violencia política.
Lo que ocurra este día en el Congreso del Estado de Puebla marcará el rumbo de Puebla en el 2018.
Recalco, no se trata sólo de Eduardo Rivera.
Rafael Moreno Valle se juega un todo o nada.
Va por la candidatura del PAN a la Presidencia y para retener la gubernatura de Puebla.
A costa de lo que sea y como sea.
Y lo intentará con su estilo y su sello personal.
¿Le alcanzará?
Carlos Gómez (@gomezcarlos79) es director del periódico ContrastesdePuebla.com








