08 de Abril de 2021

 

Destino Puerto Williams, Reencuentro

 

Estrecho de Magallanes, lejos del panteonero, la calma del viento sur, es casi cero,

los motores dan avante, empujando la pesada embarcación,

la rosa de los vientos fija en una dirección, Williams, Puerto Williams, destino final.

 

Cuando cae la noche. Zarpar.

 

El frio cala los huesos, como en otros tiempos, de hijos pequeños, de futuro de sueños.

 

Hoy cuando llega la mañana, después de un navegar parejo, me saludan los cerros, la nieve,

el puerto, aún lejos.

 

Llamada de invierno de este puerto viejo, los canales incólumes al paso del tiempo,

los recuerdos afloran a ras de suelo.

 

El sonar guitarrero de montañas de nieve, un amigo cantando, una ronda se mueve.

 

Alegría juvenil de momentos idos, los años que se fueron en motores de olvido,

 

Agua, cerros, viento blanco, lucha de nieve,  tu voz cristalina, sigue en mis oídos por siempre.

 

Otro buque, otra estela, pero el mar es el mismo, en esta danza nueva.

 

Las algas, los delfines, se verán por la borda, mi mente  nuevamente, cantará a tu memoria.

Como cambian, las cosas sencillas de la vida.

 

Los recuerdos se clavan, con cadenas de acero.

 

Escribo estas letras, con emoción arraigada, el andar veloz del buque, va cortando las aguas.

Creo que los días idos, no han pasado en vano, con los ojos húmedos, por recuerdos de antaño.

 

Algarabía de noche, frío de día, manos congeladas, mente  dormida.

 

Felicidad rescatada con pétalos blancos, no olvido los nombres, de aquellos que quedaron,

entre libros perennes, otra historia guardada, del saber infinito, que nunca se acaba.

 

El andar de la nave, con sus hélices doradas, me vuelve a este tiempo, de escarchas nevadas.

 

Raúl Estrada Albornoz, titulado en  Universidad Católica de Chile, Tecnólogo en Recursos de Mar, con Diplomado en Educación Superior y Tecnológica en Universidad Marítima de Viña del Mar. Autor de Poemas de Amor y Mar. Es parte del equipo Sabersinfin, Chile.