Poemas de María Villatoro (México)
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5 de septiembre de 2018 

María Villatoro es una voz poética que desmitifica, reta, se atreve, sensual, desenfadada. Desde la poesía dialógica logra comunicarse con el otro pero sobre todo con ella misma. Mira su alrededor y construye desde lo público y lo privado una respuesta a las injusticias, a la política, al tránsito común,  genera con  sus versos una búsqueda a veces anarquistas, otras la de un ser enamorado que después de hacer el amor se le derrumba la casa encima. Es una de las actuales voces sólidas de la poesía en la ciudad de Puebla,  y por ende su extensión a todo México y fuera de sus fronteras. Conocedora de medicina, performance, bares y literatura, brilla como cada uno de los tatuajes que la acompañan, hasta que se vuelve a dormir.   

 
Luis Manuel Pimentel

PANORÁMICA


Acá en el barrio no sirve de nada santiguarse
es mejor encender el cigarro porque siempre podría ser el último.

Acá en el barrio hay un asesino por cada hijo,
un soldado y un hijo de puta por cada patriota o militante.
Quien no suele tener cuidado con lo que hace, o no hace,
puede ser linchado o, en el mejor de los casos, le revientan un par de costillas
sólo por no estar de acuerdo
sólo por resistir de pie.

Acá en el barrio los “te amo” son furiosos
con espuma en la boca y al ras de un aullido de sirena,
nuestros amaneceres radican en botellas de cerveza vacías o rotas
al pie de una acera entre los grafitis de una casa blanca recién pintada.

Acá en el barrio nadie se atreve a morir sin maldecir entre dientes a su enemigo.
La sangre en el asfalto se vuelve olvido al medio día y nadie tiene salvación:
Desde los escarabajos
hasta el bebé abandonado en el bote de basura.

Acá en el barrio grito desde esta miseria que tengo por patria,
siempre trato de olvidar que escapé,
que mis sienes no aguantaron un electroshock más
sólo por el grave error de que mi torso terminó por detestar la camisa de fuerza.

Aquí en el barrio no soy yo quien escribe
es este martirio neuronal:
Un aquelarre anarquista de los años ochentas.


***

UNA CANCIÓN DE THE CURE


Halo, la recuerdo:

2004, el Carlos Einstein
único bar, clandestino, abierto en aquella playa.
Yo tenía un vaso lleno de licor y le revoloteaban
no se bien si moscas o versos
Tú…

Tú eras el más interesante de todos aquellos fumadores de hachís.

No lo sabías. Hubiese dado todo por ti.

Afortunadamente, desde el 2003 yo ya no tenía nada.
Era un milagro de la naturaleza muerta.
 
Con todo y eso ahí me fui contigo; detrás de ti.
Teníamos los libros, el porno, la música
sólo nos faltaba la casa
y es que en ese lugar sucedía de todo,
de todo menos nosotros.
 
“El amor se trata de hacerse mierda en silencio
junto a otra persona igual de jodida que tu”
- Te creí la historia -

Nunca hay que confundir el insomnio con las ganas de coger
Nunca hay que confundir el hambre con el amor
¡Qué mal! Lo supe hasta el 2008.

Lo único peor que despertar sobria es despertar.

Halo anestesiaba al demonio que habita mi pecho
¡Fíjate! Incluso llegué a pensar que lo nuestro era algo distinto
y no ésta rotunda adicción que tengo por los abismos.


***

OBJETOS PERDIDOS


Cátulo en Libia
buscando el número de arenas en el desierto.

Cernuda bajo un árbol
buscando en el mapa donde habite el olvido.

Antonio Machado en la batalla
buscando tregua con sus entrañas.

Mario Benedetti en la web
buscando diez centímetros menos de mano a mano.

Santoka desde una banqueta en Tokyo
buscando entre los rascacielos una montaña.

García Lorca desde un jardín con naranjos
buscando que inauguren su casa museo.

Un brujo del Megalítico en Los Almendros de Portugal
buscando compañeros del siglo XXI.

Fernando Pessoa mirando a la tabaquería
buscando la metafísica que guarda la confitería.

Un poema anarquista en Badajoz
buscando el recuerdo de los brazos de Mictlantecíhuatl.

Luis García Montero en Madrid
buscando en sus versos más votos que sueños.

Carlos Arellano frente a la Catedral de Puebla
buscando una nueva canción donde refugiarse de la tristeza.

Iván García desde el sarcófago
buscando nave para su cita en Plutón

Mario Santiago Papasquiaro en una cantina del Distrito Federal
buscando la voz correcta para el aullido del cisne.

Yo encontrando más paz en tus manos que en cualquier paloma.

El alma es eso:
Una caja de objetos perdidos.


***

HAMOR (con H)

Hamor se escribe con “H”
de hombre
de hembra
de hambre

Muda “H” como humano que naturalmente es
hueco
vacío como hoyo al que no lo cabe nada
ni una “H”
de historia
de histeria
de tanta herida

Hamor, con “H”:
Se hace
Se hereda
Se habita

Homo
Hetero
Horma con o sin horario
Humo
Hurto
Que huye compartido con humedad

Amor holocausto
Amor homicida
Hazaña de amar con “H”
aunque muda
aunque calle

 

*** María Villatoro,  poeta y performancer, de generación espontánea, desde el 2007. Ha recorrido diversos espacios urbanos y foros culturales en México, España, Portugal, Canadá y Francia. Realiza en México espectáculos de Cabaret Literario con temáticas de sátira política y crítica social con sus personajes de "La Textoservidora" y "Santa Castellana". Ha publicado los libros: Fuera de Interview (2008). Poesía Amorbosa (2009). Textos de los ‘Ya ni modos’ (2011). Con todo y para llevar (2014). Peces Crueles (2014). Los Textos del Mictlán (2015).

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