23 de febrero del 2013

La primera idea 

Un hombre de unos cuarenta y cinco años, cerca de los cincuenta. Entra y sale de un vestidor, puerta a la izquierda, en el lateral derecho y en el foro trajes y cajas, muy ordenado todo, un espejo de cuerpo entero de diseño moderno en medio, se adivina una casa grande y un dormitorio elegante.


HOMBRE:
El hombre entra en el vestidor. Lleva un traje muy elegante, saca unos zapatos y se los pone. Los abrillanta con una esponja embetunada. Acabado esto saca un corbatero y coge una corbata, se mira al espejo que está frente a él, de perfil al público. Hace el nudo y se coloca corbata y chaqueta. Satisfecho, sale. Pasados unos instantes vuelve a entrar, se quita la corbata, deshace el nudo, la cuelga y elige otra. Repite los movimientos. Sale. Pasados unos instantes, regresa, camina más deprisa. Se quita la corbata, rápidamente la extiende, la cuelga y se pone otra con los mismos movimientos. Sale resoplando. Vuelve de nuevo, trae el gesto contrariado. Se quita la corbata pero no la coloca, coge otra y se la pone. Sale. Vuelve a entrar con los labios apretados y el ceño fruncido. Tira la corbata que lleva y se coloca otra, sin hacer el nudo. Sale. Entra, muy enfadado, con violencia se quita la corbata y la tira al suelo, coge otra y se la pone al cuello, sale. Entra, tira la corbata. Rebusca en el armario, de una caja saca un revól-ver. Sale. Se oye un tiro y un golpe seco de caída. Entra tranquilo, se coloca la primera corbata que se puso, se mira al espejo. Se sonríe y sale, cerrando esta vez la puerta.

Premio Internacional de Monoteatro Sin Palabras Hiperbreve
Concurso Internacional de Microficción “Garzón Céspedes” 2012
Fátima Martínez Cortijo (España, Madrid)