MUJER:
Tantos carros… Odio despertarme por el maldito ruido de los escapes… Ni tapándome con la almohada… (Se sienta y huele sus axilas. Se asoma al espejo opaco del neceser.) ¡Qué feos ojos manchados! Detesto llorar maquillada. ¡Ay, esa película del muchachito que encontró a su perro! ¡Cómo lo abrazaba! Aquí está el reloj, ¿servirá?... Las siete, tengo tiempo para bañarme… ¿Será suficiente antes de que lleguen los clientes? Se me adelantó la regla… Nomás eso faltaba, a ver si Gabriel no me arma otro pleitazo… Como si yo tuviera la culpa hasta de estas manchas de sangre…


 

Los cuadernos de las Gaviotas/Número 30/Cuerdas y otros textos /Mercedes Gómez Benet/ Soledad despierta