19 de marzo del 2013
EL HOMBRE LOBO
El Hombre Lobo siente que la luna llena se oculta tras el horizonte nocturno y que el sol
empieza a destejer el manto de la oscuridad. Nota su cuerpo menos pesado y voluminoso; sus
ásperas pelambres empiezan a desaparecer y zarpas y fauces se convierten en la cara y las
manos de un contribuyente cualquiera. Son las ocho de la mañana cuando, limpio y relajado,
con su bata de dentista perfectamente planchada, la bestia contempla su instrumental y se
prepara para la carnicería sonriendo torcidamente.
Manuel Sánchez Cerpa
(España, Andalucía, Cádiz)
Facebook Social Comments