23 de enero de 2013
Una mañana muy temprano, un gato caminaba por el tejado de la casa de sus amos, cuando de repente escuchó una voz, que le decía:
gato, gato, ven….
Pero el gato muy entretenido, en lo que estaba haciendo decidió no hacer caso a esas palabras que escuchaba y siguió caminando…
Pero esa voz seguía insistiendo llamándole: gato, ven, a que no me encuentras estoy cerca de ti…
El gato se volvió muy enojado y dijo:
¿Por que me, estás llamando y porqué te escondes?
Entonces entre las tejas de la casa, se asomaron dos orejas pequeñas de color gris y el gato se dio cuenta de quien lo llamaba era un ratón…
Preguntándole:
¿Por qué me llamas…?
El ratón le contestó:
Te estoy llamando por que te quiero conocer, ya que desde hace mucho tiempo siempre te veo y escucho que maullas a los pies de tus amos, para que te den de comer y te hagan caricias en tu pelaje…
El gato le contestó:
¿Estás seguro que es únicamente por lo que me llamas? por que debo decirte, que yo no hablo con desconocidos, por que mis amos, me lo prohibieron… Y no me gustaría que mis amos se den cuenta que tengo amigos extraños, por que me castigarán y me dejarán de dar, de comer y de hacerme caricias…
El ratón le contestó: no te preocupes gato, yo te voy ayudar, si tus amos se dan cuenta de que tú eres mi amigo…
Entonces el gato se acercó al ratón y así estuvieron por largo tiempo platicando, conociéndose y esto sucedió por varios meses…
Hasta que un día los amos, muy inquietos por que no encontraban a su gato comenzaron a buscarlo por toda la casa, hasta que se dieron cuenta que el gato se encontraba en el tejado y que cerca de él se encontraba un ratón…
Por lo que los amos, le ordenaron al gato: Gato comete a ese ratón, no lo dejes ir, anda cómelo...
Y el gato sin entender le dijo al ratón: Amigo ratón, mis amos, me ordenan que yo te coma y no entiendo por qué lo dicen y ni tampoco lo quiero hacer, por que tú eres mi amigo…
Entonces el ratón contestó:
¿Es acaso que tú no sabes que los gatos, se comen a los ratones?
Y el gato contestó: ¿Pero, por qué lo debo hacer? además tú eres mi amigo... Y te tengo mucho afecto y simpatía, contigo me la paso, muy bien, platicando y no me gusta comer a otros animalitos...
Pero sus amos seguían insistiendo y muy enojados, por que, el gato no les hacia caso, le dijeron: Gato no vuelvas a entrar en nuestra casa, vete a otro lugar, ya no te queremos...
Entonces el gato se puso muy triste, por que había perdido su hogar y no sabía como iba a sobrevivir, si no tenía comida..
Entonces el ratón, al ver muy preocupado a su amigo, le dijo al gato:
Gato no te pongas triste, yo te voy a enseñar, vas a aprender, como le hacemos los ratones para comer…
Entones el gato movió sus orejitas y su colita, maullando de alegría...
El ratón le dijo al gato: sígueme.
Y el gato obediente siguió al ratón, caminando por todo el tejado, hasta llegar a un patio baldío, donde se encontraba un basurero y se detuvieron y bajaron a ese lugar donde lo único que había eran desechos de comida...
El ratón le dijo al gato, rápido amigo debemos de aprovechar este festín, antes de que venga el perro, que siempre rondea este lugar y nos muerda...
Por lo que el gato y el ratón comenzaron a comer comida de desecho…
Pero el gato y el ratón con el hambre que tenían nunca se dieron cuenta de que el perro se encontraba al acecho, cerca de ellos y el perro comenzó a ladrar, queriéndolos morder, pero una voz fuerte se escuchó de pronto diciendo:
¡Quieto perro, no lo muerdas, déjalos en paz! todos tenemos derecho de comer en este lugar, y en esta vida para todos alcanza, la comida…
Para la sorpresa del gato y el ratón, el que había dicho esas palabras era un vagabundo, un humano que también tenía hambre y que igual que ellos, no tenía hogar, ni familia… se encontraba solo
Y es así, que de esa forma, todos, el gato, el ratón, el perro y el vagabundo, comieron de los desechos que había en el basurero…
Leobardo Cruz Magariño a 03 de enero de 2013.
Puebla, Puebla.

*Leobardo Cruz Magariño es abogado, amante de la poesía y la lectura.