MUJER:
(La Señora mayor a su esposo.)
Cuando llegue el día, voy y me interno. ¿Qué? ¿No me creés? No necesito que me lleves. Levanto el teléfono y pido un remis. Ya preparé la caja de remedios. Les muestro todo lo que estoy tomando. Once. ¿Qué digo once? Con la última pastillita para la depresión, doce. Que vean que me mareo igual. Que no aguanto el dolor de la espalda. Y la rodilla. Las várices. Los juanetes. Por lo menos tres días que me internen. Les voy a pedir que me pongan suero. No me van a decir que no. ¿Para qué estamos pagando el plan A? Vos no lo querés usar, bueno, lo aprovecho yo. Y no quiero que me vayas a ver. Sola, los tres días, así me olvido.
(La Señora mayor a su esposo.)
Cuando llegue el día, voy y me interno. ¿Qué? ¿No me creés? No necesito que me lleves. Levanto el teléfono y pido un remis. Ya preparé la caja de remedios. Les muestro todo lo que estoy tomando. Once. ¿Qué digo once? Con la última pastillita para la depresión, doce. Que vean que me mareo igual. Que no aguanto el dolor de la espalda. Y la rodilla. Las várices. Los juanetes. Por lo menos tres días que me internen. Les voy a pedir que me pongan suero. No me van a decir que no. ¿Para qué estamos pagando el plan A? Vos no lo querés usar, bueno, lo aprovecho yo. Y no quiero que me vayas a ver. Sola, los tres días, así me olvido.
Mirá que negarte a que nos festejen el aniversario. Todos los sobrinos se pu-sieron de acuerdo. Por primera vez se pusieron de acuerdo para algo. Y vos te negás.
Sí, ya sé que no te gustan las fiestas. Ni los viajes, ni las reuniones, ni el cine, ni el teatro. Ni nada que tenga que ver con la alegría. ¿Qué me miras? Nunca me prohibiste que fuera. Pero cómo voy a ir ¿eh? ¿Sola? ¿Como una pobre viuda? ¡Ni loca!... ¡Sesenta años! ¿Cómo hice para aguantarte sesenta años?
Por eso. Llega el día del aniversario y voy y me interno. Para que después no anden diciendo por ahí que de pijoteros no quisimos festejar.
¿Y ahora por qué agrandás así los ojos? Hablá. Abrís la boca y no me decís nada.
¿Qué? ¿Me querés conmover haciendo teatro? No me sacudas las manitos. Hablá si tenés algo para decirme. Defendete.
¡No te tires para atrás con la silla! Te vas a caer… te… ¡te dije!
¿Y ahora quién te levanta ¿eh?
¿Ves que es como yo digo? Siempre encontrás la forma de arruinarme los pla-nes. Ni pienses que voy a pedir una ambulancia. ¡Yo quería que me internaran a mí! ¡No a vos! ¡Cabezón!
Sí, ya sé que no te gustan las fiestas. Ni los viajes, ni las reuniones, ni el cine, ni el teatro. Ni nada que tenga que ver con la alegría. ¿Qué me miras? Nunca me prohibiste que fuera. Pero cómo voy a ir ¿eh? ¿Sola? ¿Como una pobre viuda? ¡Ni loca!... ¡Sesenta años! ¿Cómo hice para aguantarte sesenta años?
Por eso. Llega el día del aniversario y voy y me interno. Para que después no anden diciendo por ahí que de pijoteros no quisimos festejar.
¿Y ahora por qué agrandás así los ojos? Hablá. Abrís la boca y no me decís nada.
¿Qué? ¿Me querés conmover haciendo teatro? No me sacudas las manitos. Hablá si tenés algo para decirme. Defendete.
¡No te tires para atrás con la silla! Te vas a caer… te… ¡te dije!
¿Y ahora quién te levanta ¿eh?
¿Ves que es como yo digo? Siempre encontrás la forma de arruinarme los pla-nes. Ni pienses que voy a pedir una ambulancia. ¡Yo quería que me internaran a mí! ¡No a vos! ¡Cabezón!
* Los Cuadernos de las Gaviotas Nº27/cuento/poesía/teatro/hiperbreves/Madrid/Mexico D.F./2011
Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica. Comunicación, Oralidad y Artes
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