
08 de febrero de 2020
Tiempos de amistad.
Anda Manuel, no ahorques la mula del seis.
Cada tarde haces lo mismo hombre, siempre cerrando el juego.
Te dije que dejaras de fumar porque ese vicio te llevaría más que a la sepultura. Nunca haces caso, solo me tiras de a loco. Parece que desde la escuela preparatoria le prometiste fidelidad al tabaco.
Manuel mueve ya la ficha, has el intento hombre. Yo sé que me escuchas, por eso te platico todo lo que hacíamos de jóvenes.
Puedo ver como se pierde tu mirada en el recuerdo. Humm si pudiéramos regresar el tiempo. ¿Sabes que es lo que yo haría? Volvería a sentarme a jugar dominó contigo, con Alberto y Filiberto. Hay Manuel ¡qué tiempos aquellos!
¿Recuerdas que los cuatro nos salíamos de la escuela para ir a nadar a las pozas de San Felipe? Por el brillo en tus ojos veo que lo recuerdas muy bien. Ah que tiempos Manuel.
La hemos pasado bien, aunque como a todo mundo, también nos llegaron los problemas. Tengo presente cuando se nos enfermó Alberto, de plano nos lo desahuciaron los doctores, pero nosotros nos encargamos de que nos viviera más de siete años después de que le detectaran esa maldita enfermedad. Lo despedimos como él quería, estando juntos y mostrando nuestra amistad. Estuvimos con él hasta el final, y le lloramos como si fuéramos unos niños.
De Filiberto hace más de cinco años que no lo vemos, ni sabemos cómo está, si vive o no. Al morir su esposa se lo llevaron sus hijos a Monterrey. De nada le sirvió porque siguió viviendo solo. Nada más con sus recuerdos.
Le dijimos que no se fuera, que se quedara con nosotros, pero no nos hizo caso, se lo llevaron sus hijos. Lo último que supe de él, fue que lo internaron en una casa hogar para ancianos. Sus hijos, “de muy buena voluntad” acordaron pagar entre todos los gastos del asilo, para que no le faltara nada.
¡Le faltaba cariño y amistad Manuel!
Amistad como la nuestra Manolito. Siempre tuvimos tiempo para nuestra amistad.
No te preocupes Manuel, yo muevo la mula del seis. Duerme amigo.
Moisés Gómez Maldonado, integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin