16 de junio de 2016

El eterno ir y venir de las olas fueron enterrando poco a poco sus pies en la arena.

La brisa traía sal a sus mejillas ya de por sí saladas por las lágrimas que solía compartir con el mar.

Rachas de viento presagiaban tormenta mientras movían su cuerpo débil de músculos enjutos. Su océano no era tan Pacífico y el mal tiempo era ya conocido, viejo amigo.

Siempre le traía calma, aunque a veces inoportuna. La marea ya se había apoderado de sus rodilla y aquel tronco viejo que decoraba su posición estoica había desaparecido, devorado por el estruendo de las olas.

Su pensamiento de corrientes revueltas por fin tomaba su cauce. Entonces subió a su bote, zafó la amarra, soltó las velas, recordó sus labios diciéndole adiós y se perdió mar adentro de la sangre hirviendo. No ha vuelto.

Imagen: jcasanovasanjuan.blogspot.com

Arturo López, conductor del Programa de Radio "El Vórtice".