LAS BUENAS COSTUMBRES

Por: M. Salomé Chulvi Lleó*

 

 Le costó tragar el café, tanto que su madre le ayudó abriéndole la boca con los dedos. Una madre como la suya no iba a dejarle irse sin desayunar. El bizcocho supuso todavía mayor esfuerzo pero finalmente entró en la garganta. Luego su madre le limpió con la servilleta. Devolvió su cabeza al ataúd y cerró la tapa.

 

EL VUELO

Por: M. Salomé Chulvi Lleó*

 

La mitad del ala la cortó el limpiaparabrisas al cruzarse con ella en la autopista. La otra media voló con la mariposa en la segunda vuelta de campana. Fue lo último que vio el conductor.

 

CARACOL

Por: M. Salomé Chulvi Lleó*

 

Estaba a punto de llegar a su festín: una enorme y jugosa hoja de morera. Entonces el granjero salió de su cabaña y fue a orinar a los pies crujientes del árbol.

 

SONORIDAD

Por: M. Salomé Chulvi Lleó*

 

Se suicidó arrojándose al abismo y el eco repitió su muerte. Un golpe, un golpe, un golpe.

*M. Salomé Chulvi Lléo (Valencia)  finalista del Concurso Internacional de Microficción “Garzón Céspedes” 2007. España

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