Doble derrota.
Su oponente se mofó de él cuantas veces le derrotó, que fueron muchas.
Éste, lejos de sentirse vencido, ardía en deseos de enfrentarse una vez más al
ganador. Pronto se le presentó la oportunidad que tanto anhelaba. Apabulló al
que siempre le había derrotado, y, luego, se burló de él. Fue entonces cuando
se percató de que, habiendo ganado, se sentía más perdedor que nunca. Había
desaprovechado la oportunidad de triunfar a lo grande.
Salvador Robles Miras.
Vive en Bilbao desde los diez años. Ha publicado una veintena de libros de ensayo, novela, cuentos y relatos.
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