GRACIAS, MARIE ARNET
Por: Eduardo Bieger Vera
Tarde o temprano tenía que llegar. Por
la presente el juzgado de instrucción número dieciséis decreta la ejecución del
embargo de la vivienda… En pocos días
acudirían a practicar el desalojo. Mientras, al otro lado de la calle
descargaban los muebles que poblarían las estancias de una de las imponentes
viviendas unifamiliares recién construidas cuyo enrejado delimitaba la frontera
entre el bienestar y el resto del mundo. Conectó la radio y la atmósfera fue
tomada por una voz plena y redonda de soprano, interpretando el acto segundo de
“El caballero de la rosa”. –Nos mudamos–, pensó.
*Eduardo Bieger Vera (Madrid) finalista del Concurso Internacional de Microficción “Garzón Céspedes” 2007. España
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