UN HAIKU Y LA ETERNIDAD DE SU MOMENTO
Por: Álvaro Aranda Muñoz*
Una niña con un vestido largo de
cuadros amarillos sobre fondo verde, leía asustada un pequeño poema que trataba de una joven, con un
vestido largo de cuadros amarillos sobre fondo verde, que leía asustada un
pequeño poema que trataba de una señora, con un vestido largo de cuadros
amarillos sobre fondo verde, que leía asustada un pequeño poema que trataba de una
anciana, con un vestido largo de cuadros amarillos sobre fondo verde, que leía
asustada un pequeño poema y moría al tiempo que terminaba de comprenderlo…
*Álvaro Aranda Muñoz
(Madrid) finalista del Concurso
Internacional de Microficción “Garzón Céspedes” 2007. España
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