LA SEXUALIDAD EN EL EMBARAZO
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LA SEXUALIDAD EN EL EMBARAZO

 

Por: Noemí García Pérez*

 

 La mayor duda o pregunta de gran parte de las parejas que cursan un embarazo es la siguiente: ¿Es peligroso el coito durante el embarazo?

 

 Lo importante de esto primeramente es considerar que el embarazo no es una enfermedad; es un estado fisiológico para que el cuerpo femenino está perfectamente preparado. Normalmente la gestación tiene una duración de 40 semanas, y lo podemos dividir en 3 trimestres.

 

 

 

El temor más notorio es el de causar daño al feto o a la madre, lo que es importante mencionar que es poco probable que se presente algún daño en el feto cuando se considera que se está cursando con un embarazo normal, ya que si la embarazada cursa con amenaza de aborto, o cuenta con un embarazo de alto riesgo lo más recomendable es la abstinencia sexual, hasta que su médico lo indique. Otra causa de la abstinencia sexual es el temor de causar una infección vaginal, aunque en este caso si llegara a ser contundente lo importante será tratarse a tiempo cualquier infección de transmisión sexual, para así poder evitar cualquier complicación; y otra causa es el temor de que un orgasmo pueda iniciar contracciones uterinas que puedan desencadenar un aborto o un parto prematuro, aunque según estudios realizados no existen fundamentos que constaten que las mujeres tengan riesgo de desencadenar un trabajo de parto, la última palabra la tiene el médico.

 

 

 

El embarazo constituye en la pareja una serie de cambios complejos tanto para la mujer como para el hombre; en el caso de la mujer podemos considerar que los más notables son los cambios físicos - emocionales, así como también hay afectación psíquica, sexual y social. Todo esto va a influir en forma importante en la pareja en función a la información que posean con respecto al proceso del embarazo.

 

 

 

 Durante la gestación la pareja sufre varias afectaciones en su vida sexual por el proceso de cambios propios del embarazo, la cual deberá requerir una adaptación a éste. Varios estudios antropológicos muestran que más de 20 culturas en el mundo reprimen o prohíben la actividad sexual en el embarazo, muchas veces por creencias erróneas, religiosas, médicas o mitos. Podemos considerar que en nuestra cultura todavía encontramos varios tabúes con respecto a la sexualidad y el embarazo por desconocimiento, ignorancia y por la misma influencia social.

 

 

 

 En los primero meses de embarazo se aconseja que la pareja se preocupe en conocer los cambios tanto anatómicos como fisiológicos que ocurren en el cuerpo de la mujer. Esto ayudará a reforzar su efecto mutuo y que cada uno sea capaz de plantearse qué nuevo papel desempeñará en función a su sexualidad.

 

 

 

  Considerando que dentro del primer trimestre del embarazo el deseo sexual en algunas embarazadas disminuye en un 40%, en un 50% consideran tener el mismo apetito sexual y un 5% a un 15% consideran que aumentó. Todo esto se puede llegar a presentar por los mismos cambios físicos, psicológicos que experimenta la pareja, ya que podemos considerar que se encuentran en una etapa donde descubren los instintos maternos y la paternidad, así mismo éste presenta celos en ocasiones por la mayor atención de la mujer a su nuevo ser.

 

 

 

 Además aparecen miedos de la pareja de lastimar o dañar al feto si mantienen relaciones sexuales ya que su mayor miedo es el de provocar un aborto. Considerando con respecto a la excitación que ésta se mantiene igual, aunque en ocasiones algunas mujeres al presentar cambios en los senos y mayor sensibilidad en estos, a menudo presentan una estimulación que no es grata por lo que prefieren no tener estimulación. Y con respecto a la frecuencia de los orgasmos podemos considerar que se mantienen en igual intensidad, aunque algunas mujeres consideran que incrementan o tienen mayor facilidad en obtenerlos.

 

 


 

 

 

 

 Podemos considerar que en el segundo trimestre del embarazo se encuentra la sexualidad más estable, tanto en el orgasmo y la estimulación, ya que la pareja pierde el miedo de provocar un aborto al tener relaciones sexuales, además es importante que la embarazada sepa que al avanzar su embarazo también se hace más difícil para ella aguantar sobre su abdomen el peso de su pareja, por lo que las posturas que llegan a ser más apropiadas para hacer el amor son aquellas que adoptan posiciones laterales. En ocasiones lo anterior no es tan importante ya que algunas mujeres se preocupan más por su atractivo físico, y creen que carecen de éste para despertar interés sexual de su pareja, por lo que es importante que como pareja la comunicación sea lo más importante. Es muy importante es que la pareja esté de acuerdo para determinar si su sexualidad sigue siendo satisfactoria para ambos y que tengan apoyo y cariño mutuo para poder superar la inseguridad.

 

 

 

 En el tercer trimestre del embarazo la mayoría de las embarazadas presentan disminución del deseo sexual, ya que los cambios físicos han llegado al máximo, y suelen sentirse vulnerables o inseguras, por lo que la pareja se siente incómoda. Uno de los problemas es que puedan considerar pérdida de atracción y de cómo conjugar el papel erótico con el paterno. Es recomendable que la pareja actué con prudencia, evitando que tenga coitos con brusquedad, profundos y excesiva rapidez.

 

 

 

 Lo importante de resolver las dudas sobre las relaciones sexuales en el embarazo consiste en poder establecer cómo la pareja pueda ser  capaz de tenerse confianza mutua, que sean capaces de tomar la decisión más correcta para poder llevar una vida sexual satisfactoria para ambos, y que  la mujer no sólo mantenga relaciones para complacer a su pareja o evitar la infidelidad, que es el gran temor de un altísimo porcentaje de mujeres, que por estar embarazadas piensan que sus parejas les pueden ser infieles, ya sea por presentar cambios físicos y que ya no le sean atractivas a su compañero, o porque su compañero sólo vea a su pareja como la madre de su hijo, por lo cual no sea capaz de tener relaciones sexuales, ya que  prefieren buscar relaciones extramaritales para no “lastimar a su bebe”.

 

 

 

 Por tal motivo lo importante es orientarse, quitarse los miedos en las consultas prenatales para preguntar al médico si pueden continuar con su vida sexual en la misma frecuencia que antes, o cómo poder llegar a una vida sexual satisfactoria sin comprometer al producto y la salud de la madre, qué tipo de posiciones sexuales son las correctas en el embarazo, con qué frecuencia se pueden tener; si puede llegar a tener algún riesgo el producto al continuar con su vida sexual, o si lo mejor es abstenerse durante todo el embarazo, o en qué trimestre del embarazo es el de menor o mayor riesgo de algún problema. Lo más importante es que ustedes como pareja se sientan preparados para continuar con su vida sexual, sin que se sientan comprometidos con su pareja para tenerlas o de dejar de tenerlas para evitar cualquier complicación.

 

 

 

* Noemí García Pérez, correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. . Diciembre 2007

 

 

 

Bibliografía.

 

 

 

  1. Enciclopedia de la Sexualidad, Edit. Océano, Tomo 3, págs. 332,342

     

  2. Tratado de Obstetricia y Ginecología, de Danforth, Scout-Disaia-Hammond-Spellacy, Sexta Edición, Editorial Interamericana.

     

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