23 de febrero de 2022

La ciencia lo demuestra: ¡La meditación impacta positivamente nuestra mente y cuerpo!

En las últimas décadas ha habido un interés creciente para comprender cuáles son los efectos de los estados meditativos y los cambios reales que producen. Los resultados de las investigaciones neurocientificas han permitido que muchos aspectos de la meditación excluidos con anterioridad del diálogo de los científicos hayan sido retomados. Actualmente no hay lugar a dudas, los beneficios que aporta esta práctica milenaria son asombrosos: Acalla el ruido interno de la mente, modifica el cerebro y mejora el organismo.

La meditación puede cambiar nuestra manera de pensar y, por lo tanto de actuar, pero ahora también se sabe que la plasticidad cerebral es un mecanismo dinámico por medio del cual hace que se modifique nuestra percepción del mundo y así evolucionar para dar forma a nuestra propia cosmovisión.

Gracias a un artículo sobre meditación y cerebro editado por el departamento de neurología de la Universidad de Stanford (EE.UU), se ha podido constatar que la meditación induce tres tipos de cambios:

1. En el cerebro.- Se ha comprobado que al meditar, determinadas zonas del cerebro se trasforman, lo que potencia algunas de sus funciones, optimizando la capacidad de retener y memorizar datos. Además produce cambios en áreas responsables de la atención y creatividad.
2. En el cuerpo.- Induce cambios en la biología y fisiología; su práctica mejora la inmunidad, y tiene un efecto protector antienvejecimiento. También mejora el flujo sanguíneo del cerebro, aleja el riesgo de demencia e influye en la longevidad.
3. En la conducta.- Practicar meditación con regularidad mejora la resiliencia, aumenta la capacidad de calmarnos y promueve el sentimiento de compasión. Así mismo, se tiene menos tendencia a la ansiedad, a la depresión y una reducción al estrés.

Richard Davidson, profesor de psicología y psiquiatría en la Universidad de Wisconsin-Madison (USA), sostiene que el ejercicio de la meditación puede literalmente modificar nuestra mente y provocar cambios duraderos en el cerebro.

Meditar es centrase aquí y ahora, es un ejercicio de ser conscientes de nuestro interior, de observar sin controlar ni forzar, de dejar la mente libre, sin centrarnos en los pensamientos.

No hace falta tener ninguna característica especial, ni edad, ni condición física, para aprender a meditar. Practicar meditación diariamente es el equivalente a ir al gimnasio, pero para fortalecer el cerebro. ¡Bastan 10 minutos para comenzar! Con el entrenamiento adecuado modificaremos la estructura del mismo con base a ejercitarlo y al mismo tiempo cambiaremos también la manera de funcionar y en consecuencia la forma en que percibimos la vida.

La meditación es algo totalmente universal, es la puerta a la verdadera felicidad, es educar a nuestra mente para conseguir una vida plena y saludable.

Aprender a meditar... es un regalo que puedes darte hoy

 

Autor:
Dany Dharma
Instructor de meditación
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