BOGOTÁ D. C., 10 de junio de 2021 — Agencia de Noticias UN-

Así lo asegura la nutricionista dietista Ángela Riscanevo, magíster en Fisioterapia del Deporte y la Actividad Física de Universidad Nacional de Colombia (UNAL), invitada a la charla “Importancia de la masa muscular en el riesgo cardiometabólico”, organizada por el programa #SaludUNALContigo, de la Facultad de Medicina.

La especialista adelantó una investigación para establecer un índice antropométrico (medición de composición corporal) que incluyó la masa muscular y la masa grasa corporal como identificador de riesgo cardiometabólico en un grupo de 85 adultos de 20 a 60 años, aparentemente sanos, de Bogotá. Esto con el fin de usar ese método de manera individualizada durante las consultas.

“Estas personas debían cumplir con algunos criterios, como el hecho de que no estuvieran tomando ningún medicamento y estuvieran sanos. Se les exigió un consentimiento informado sobre el procedimiento, se les hizo una valoración inicial y un primer momento de la valoración antropométrica, seguido de una valoración bioquímica para establecer valores de referencia en el paciente”, señala.

Los resultados del estudio evidenciaron que los índices de masa muscular y graso presentan mejores perspectivas de protección frente a desórdenes cardiometabólicos.

También mostraron que existe una relación entre el índice músculo graso y la edad, al determinarse que este disminuyó en personas mayores de 50 años, lo que corresponde al proceso de envejecimiento. Por otra parte, los individuos entre 20 y 30 años presentaban mayores índices de masa muscular, la cual disminuye con cada año de edad.

“Esta técnica de correlación entre la masa muscular y la masa grasa promete ser una técnica rápida, económica y certera para evidenciar la salud del paciente y predecir cardiopatías”, describe la investigadora.

Salud integral

La masa muscular es determinante para múltiples procesos, no solo de locomoción sino para la protección de la salud integral del organismo, y tiene un efecto directo sobre el hígado, el corazón, los huesos, el páncreas y en el tejido adiposo.

Algunos estudios han mostrado que las enfermedades no transmisibles están fuertemente relacionadas con la masa grasa, la cual genera riesgos cardiometabólicos –enfermedades que afectan el corazón.

En este sentido, aunque las mujeres presentan menor masa muscular en comparación con los hombres, lo que estaría determinado por la genética o los niveles de actividad física, presentan mejores niveles de colesterol HDL, lo que genera un efecto cardioprotector potenciado por los estrógenos.

“El tejido metabólico de la masa muscular puede ser un biomarcador para enfermedades cardiometabólicas y para predecir discapacidad. Sin embargo, una de las grandes dificultades para llegar al diagnóstico de estas enfermedades es que se necesita de estudios específicos, que, aunque existen, son invasivos con el paciente y de un costo económico considerable, por lo que se hace necesario buscar métodos alternativos”, detalla la magíster.

Impacto en enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades no transmisibles representan cerca de 41 millones de muertes al año, lo que corresponde aproximadamente al 71 % de las muertes en el mundo, lo que representa una carga social y económica bastante alta.

El alto índice de grasa corporal está asociado como desencadenante de estas enfermedades, pero también se ha evidenciado que la masa muscular es un factor protector de los riesgos cardiometabólicos, además de sus funciones de locomoción y otras conocidas.

“Uno de los grandes vacíos en este campo es que no existen índices de masa muscular que relacionen el cuerpo como un todo, o parámetros de comparación entre el tejido muscular y el graso, visto desde la condición corporal y cómo esta afecta la salud del individuo”, señala la especialista.

La masa muscular, con un correcto funcionamiento durante el ejercicio, independientemente de si es de fuerza o resistencia, también genera beneficios como estimular el uso del tejido adiposo como fuente de energía, ayuda en la termorregulación y al control de la glucemia en la sangre, entre otras.

El envejecimiento reduce ciertas proteínas que limitan el metabolismo y lo hacen más lento, y propician algunos problemas cardíacos debido a la fragilidad y la limitación de las funciones normales, por lo que el ejercicio resulta importante para regular la masa muscular y así poder paliar estos síntomas y llevar una vida más sana.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co