IMAGINARIO MODERNO SOBRE LAS RELACIONES DE PAREJA DE LOS JÓVENES
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En efecto, la búsqueda de diversión, consumo, satisfacción y goce de parte del individuo, constituyen las relaciones sociales hedonistas y espontáneas que representan la desintegración del amor en su totalidad. Por otro lado, el surgimiento y predominio del pseudoamor sentimental no permite construir relaciones de pareja con un proyecto a futuro, permanente y con cierto nivel de compromiso, y es que en este escenario no se ha gestado el verdadero amor. De la misma manera, el amor como búsqueda de la satisfacción sexual es parte de relaciones sin compromiso, casual y liberal, ya que simplemente buscan el placer del momento y no un vinculo amoroso duradero, es decir está ausente el amor romántico. En resumen, el discurso liberador de las relaciones de pareja de los jóvenes, se caracteriza y define esencialmente por la desintegración del amor, vale decir, por la ausencia, culminación y crisis del amor romántico en los pares, varón y mujer.

En la sociedad moderna y en particular en el hombre moderno, ha surgido un modelo o discurso liberador, es decir asistimos a la conformación de una nueva generación de jóvenes con una mentalidad e imaginario liberador, que se expresa en nuevos, diferentes, distintos estilos y practicas culturales que entran en conflicto con la estructura tradicional de generaciones pasadas. Para algunos intelectuales como Feixa, se trataría de la “generación X”  o “cultura juvenil posmoderna”,[48] que se caracterizaría por la influencia de los medios de comunicación y la tecnología. Para Ulrich Beck está nueva generación de jóvenes, es denominado; “hijos de la libertad”.[49] Los jóvenes rechazan y no aceptan los valores tradicionales, porque su deseo es ser libre de los patrones y normas culturales de las instituciones y organizaciones de la sociedad adulta. Los “hijos de la libertad” buscan su realización personal sin comprometerse mucho con sus pares o colectivos. Por lo mismo, buscan espacios que les aporte y beneficie en algo, para que así constituyan su libertad y diversión. Beck dice; “La juventud -finalmente- ha encontrado también algo para si, con lo que puede hacer entrar en pánico a los adultos: ese algo es la diversión            -deporte diversión, música diversión, consumo diversión, vida diversión-“.[50] Beck, al igual que Fromm, da a conocer la mentalidad del hombre moderno, en donde el consumo, goce y diversión son lo que guía su derrotero cotidiano. Sin embargo, no se trata de un “derrumbe-de-valores”, sino de un “conflicto-de-valores”[51] de una generación con la otra. La sociedad conservadora de los adultos y sus instituciones, afirman que vivimos en un derrumbe y crisis de valores por la acción y discurso de la nueva generación de jóvenes. Por otro lado, la juventud (re) crea sus propios valores y estilos de vida en oposición  la estructura tradicional, ya que buscan su libertad cultural, por que son “hijos de la libertad”.

 

De un modo similar a la de Beck, es el análisis y explicación de Helen Wilkinson.[52] Wilkinson sostiene que la preocupación social actual consiste en la decadencia de la moral y el surgimiento de una nueva ética en el individuo. La nueva ética tiene que ver con la búsqueda permanente de autodeterminación de parte del individuo.[53] Ahora bien, es la nueva generación de jóvenes la que ha iniciado y representa esta nueva moral, ya que es está generación en términos de Wilkinson -al igual que Beck-, es denominado “hijos de la libertad”. “El ultimo cuarto de este siglo -dice Wilkinson- se caracteriza, al parecer, por una creciente propensión a la autodeterminación e individualización. Para algunos, el empeño persistente por alcanzar la autodeterminación del individuo halló su expresión en las aspiraciones de libertad y en el feminismo de la década de los sesenta (...) Está autodeterminación creciente en cuestiones morales es muy amplia. Ha influido en todas las clases sociales y ha cambiado quizá a las mujeres mas que a los hombres”.[54] Tal como afirma Wilkinson, la autodeterminación implica ciertas libertades del sujeto. Estas libertades se dan en mayor proporción para las mujeres. En efecto, la mujer es libre de coacciones sexuales tradicionales, puede probar nuevas formas de vivir y de amar[55] relacionado al matrimonio, la procreación y maternidad, vale decir, tiene una libre elección en las relaciones de pareja que establezca. La igualdad en la estructura de poder entre los géneros es parte de la nueva ética de los “hijos de la libertad”.

 

La nueva ética o moral constituye una “cultura de la libertad de elección”,[56] en donde las relaciones sociales son igualitarias, ya que el individuo tiene su derrotero particular por la autodeterminación que posee. Los “hijos de la libertad”, a partir de la libre elección, buscan su satisfacción personal y en cierta forma son hedonistas, “y allí donde los tradicionalistas quisieran volver en el tiempo, es posible que los hijos de la libertad hagan otra elección: llegar a una nueva comprensión de la autodeterminación y la dependencia reciproca gracias a una libertad ejercida, algo que en el orden tradicional nunca puede ser logrado”.[57] En síntesis, la propuesta teórica de Helen Wilkinson consiste en que el orden o estructura tradicional de la moral, se ha modificado y cambiado por una nueva ética, en donde lo esencial es la autodeterminación y libertad de elección del individuo. Sin embargo, esta ética ha cambiado mas a las mujeres con respecto a las relaciones sociales. Bajo esta lógica, las relaciones de pareja de los jóvenes ya no están caracterizadas por cuestiones tradicionales que privilegiaban al varón. Así, las relaciones de pareja son igualitarias entre varón y mujer. Por lo mismo, ni la mujer ni el varón están atados o comprometidos permanentemente, sino generalmente buscan la satisfacción y goce, y así las relaciones son hedonistas, casuales y temporales propio de un modelo liberador.

 

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  • Juan Carlos Martínez Parra