ADOLESCENCIA… UN NUEVO ENFOQUE (III)
 LA AUTOESTIMA… EN EL ADOLESCENTE
Por: Jesús Tamariz Saldaña*

Introducción
Bienvenidos a esta que es la tercera parte de la serie: “Adolescencia… un nuevo enfoque”.

Como ya saben, esta columna está diseñada para hablar de temas propios de la psicología de un modo digerible y comprensible para la mayoría. Está dedicado a los padres jóvenes con un lenguaje que puede entenderse y disfrutarse a cualquier edad.

En esta primera serie aprovecharemos el espacio para hablar de la adolescencia desde una perspectiva diferente, ágil y agradable; pero con las bases del conocimiento científico, la experiencia de muchos años en el ejercicio de la psicoterapia y de la convivencia con los jóvenes en la educación.

 

En la tercera entrega de esta serie hablaremos de la autoestima de los adolescentes, una construcción emocional de la que somos partes activas.

Espero lo disfruten y me hagan llegar pronto sus sugerencias acerca de los temas que deseen conocer y las dudas que quieran resolver

Entremos en materia

Hoy vamos a hablar de ese pequeño monstruo que tenemos dentro y que puede sernos de una ayuda invaluable, pero que si no lo sabemos tratar nos puede devorar; vamos a hablar de la autoestima…

En términos generales podemos decir que la autoestima es el modo en que cada uno de nosotros se valora a sí mismo, este modo de valorarse tiene su origen en las ideas que tenemos de nosotros mismos, es decir, en lo que pienso de mí. A primera vista esto suena muy sencillo porque cualquiera dirá que piensa muy bien de sí mismo, pero esto no es del todo cierto y para muestra basta con recordar qué es lo que nos decimos, y con mucha fluidez, cada que nos equivocamos… ¿ya lo pensaste?... así es, la mayoría de nosotros se refiere a sí mismo de un modo despectivo cada que comete un error y eso va integrándose poco a poco a lo que pensamos de nosotros mismos. Otro modo de darnos cuenta a qué nivel está nuestra autoestima es mirar alrededor y ver cómo estamos siendo tratados por los demás… ¿qué eso no depende de ti?... desde luego que sí… los otros te tratan como tú les permites que te traten… y tú les permites el trato que crees que te mereces… así que ve pensando en cómo te trata tu pareja, tus hijos, tus padres, tus amigos… y vas a descubrir cómo anda tu autoestima.

Lo peor viene ahora… y es que nuestra autoestima (esa idea sobre uno mismo) se forma, en gran parte, de lo que nos dicen los demás y de lo que nos hacen creer con su trato… todo un círculo vicioso… y adivina quien es la principal fuente de creencias en nuestra vida… así es, nuestros padres.

¿Ya comprendiste lo que trato de decirte? En buena parte tus padres te lo hicieron a ti, y ahora tú se lo estas haciendo a tus hijos… espero no estar despertando demonios dormidos… la gran pregunta ahora es… ¿qué tanto estás colaborando para una autoestima saludable en tus hijos?

Como ya lo hemos dicho, uno de los procesos más importantes por los que atraviesa un adolescente es la búsqueda de una identidad única e irrepetible, pues bien, la autoestima juega un papel primordial en esa búsqueda.

¿Qué es la autoestima en los adolescentes?

Otra manera sencilla de entenderlo es hablar de autoestima como ese amor que puede, y debe, sentir cada uno por sí mismo. Esto que parece tan elemental en realidad es un problema enorme, ya que muchos de nuestros adolescentes son exactamente de lo que carecen, de amor por sí mismos; ¿y quienes influyen en esa situación?... no te equivocaste, somos nosotros los adultos que los rodeamos.

Así es, nosotros nos encargamos de construir o destruir esa imagen que el adolescente, con tantos trabajos, está formando de sí mismo; ¿cómo? Con nuestra crítica constante y sobre todo la costumbre de etiquetarlos con adjetivos que surgen sólo del momento de enojo y que ni siquiera reflejan nuestro verdadero sentimiento para con ellos.

 



 

En español… cada vez que tu hijo se equivoca y tu respuesta automática es “tonto” le estás aplicando una etiqueta, un nombre alterno y una definición de sí mismo… en otras palabras, se la cree; ahora imagínate que sucede cada vez que tu respuesta va más allá de un simple “tonto” y utilizas expresiones como “siempre es lo mismo contigo”, “nunca se puede confiar en ti”, “era de esperarse”, “deja, ni puedes”, “tú siempre das problemas”, etc., etc., y más etc.

Y donde que en eso de descalificar al otro muchos de nosotros somos más que expertos y nos lucimos con las ofensas que da gusto (aunque claro, no hablo de ti… nunca podría)

Total, que para eso de fortalecer o destruir una autoestima no hay como contar con unos padres tan amorosos como con los que cuentan nuestros pequeños engendros.

¿Y entonces cómo debo corregirlos o hablarles?

Ante todo con el mismo amor y respeto con el que espero ser tratado yo (o, en este, caso tú) 

Sí, ésta es una de esas circunstancias en las que la forma es fondo, en las que del modo en que digas las cosas depende directamente la intención y el modo en que son recibidas.

¿Qué te parece si en vez de decirle tonto le dices: “te equivocaste, debes poner mayor atención”?, si en vez de decirle: “deja que no puedes” le dices “hazlo con cuidado y pide ayuda para que te salga mejor”, si en vez de decirle. “nunca se puede confiar en ti” le dices: “al no cumplir con tu parte generas desconfianza de mi parte, vas a tener que esforzarte para que vuelva a confiar en ti”.

No es que en mi planeta se hable así, es sólo que te quiero mostrar un ejemplo de cómo con mejores palabras el mensaje puede mejorar… seguramente tú encontrarás la manera de hacerlo aún mejor y con esto reforzar su autoestima.

La importancia de esto radica en que los va a llevar a vivir con mayor confianza, tema que trataremos la próxima semana y en el que veremos cómo se relacionan y afectan mutuamente la adolescencia, la confianza y la autoestima en una ensalada que llamamos personalidad… no se lo pierdan.

Suerte.

Recuerda sintonizar tu radio en el 105.9 de FM, SICOM RADIO, todos los jueves a las 8 p.m. en donde podrás escucharme en el programa “Sexo Sentido”, hoy (20 de dic. De 2007) hablaremos del orgasmo, un amigo de muchos pero un desconocido para muchos más.

 

Espero sus comentarios, dudas y sugerencias de temas a tratar.

* Jesús Tamariz Saldaña (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es Licenciado en Psicología por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, realizó estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor Palafoxiano; es conductor del programa radiofónico Sexo Sentido, que se transmite todos los jueves a las 20:00 por Sicom Radio.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Papalia. Diane E. Psicologia del desarrollo. Edt. Mc Graw Hill. Quinta edición. México 1992.

Aguilar Gil José Ángel, Máyer Hernández Beatriz, compiladores. Hablemos de sexualidad: lecturas. Mexfam. México 1996.

Satir, Virginia. Nuevas relaciones humanas en el núcleo familiar. Edt. Pax. México 1995

Aguirre, Eduardo Alfonso. Educación sexual, lo que l@s jóvenes deben saber sobre sexualidad.edt. Ducere S.A. de C.V. México. 2001

Calle, Ramiro. Guía práctica de la salud emocional. Edt. Improve. España. 2002


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