-  MASCA LA IGUANA -
 
 


Aparece el maestro, cuando el alumno está listo…
Hermes Trismegisto

Saber morir implica aprender a hacerlo. No me refiero a la suspensión de actividades orgánicas, sino al enfrentamiento de la idea de la propia muerte, de su proceso, lo cual está profundamente relacionado con el proceso de la vida, es decir, lo  que se ha vivido, el cómo, para qué y con quien se ha vivido. Saber morir entonces, implica responderse algunas preguntas varias veces a lo largo del proceso mismas que aparecen de forma natural al llegar la vejez.


nadie supo ni el momento de su nacimiento ni sabrá el de su muerte, así que no sabemos cuando será la última vez que nos hagamos las preguntas y corremos el riesgo de las respuestas no sean tan satisfactorias como quisiéramos. Saber morir implica entonces, estar listo para la muerte, de ahí que mientras más rápido se aprenda, es mejor.

¿Y quien nos enseña a morir? ¿Dónde están los maestros que nos orienten en este proceso de vida plena? Están en todos lados y en todo momento. De ahí que relaciono los saberes que dan el sabor a la vida con el derecho a la educación permanente o educación a lo largo dela vida, uno de los cuatro pilares de la educación del siglo XXI señalado por la UNESCO.

Aprender toda la vida es hacer conscientes las áreas de oportunidad que la comunidad, la ciudad, la familia, los medios nos ofrecen. Es romper la falsa y terrible idea que se aprende para dejar de “ser ignorante” en el sentido peyorativo de la expresión.

Replantearse las verdades y las dudas, replantearse los caminos recorridos y sus formas, asumir el asombro filosófico como un derecho humano a fin de aprender en todo momento y bajo cualquier circunstancia.

Los maestros están en todas partes y de mil formas. No siempre somos alumnos, no siempre estamos listos para la vida, para la muerte. Esa muerte que ni ella misma sabe de qué lado masca la iguana, supongo.

Aprender difícilmente
del diario es la tarea,
obtener en todo tea
para encendernos la mente.
Que todo lo que se siente
sea con llanto, sea con risa,
deja su huella sin prisa
en herencia hacia los nuestros,
llamándonos los ancestros
si la lección finaliza.


luis fernando paredes y nino*Luis Fernando Paredes Porras. Pedagogo, Director del Centro para el Desarrollo de las Inteligencias Múltiples, CDEIM