
El Arte Como Expresión Mental
Enrique Canchola Martínez
Universidad Autónoma Metropolitana-I
Ciudad de México, México
20 de febrero 2022
El arte es la expresión del hombre mismo, es la manifestación inherente de los programas mentales que se estructuran en el cerebro y que son producto de la cognición construida por la filosofía, la historia, la antropología, la psicología y más recientemente por la inteligencia artificial y las neurociencias, todas estas disciplinas permiten entender de una manera mejor el grado y originalidad de creatividad humana y la representación del mundo percibido, ya sea de manera natural o abstracto, dependiendo del grado cognitivo de cada sociedad humana.
Por esta razón la manifestación artística de los diferentes grupos étnicos, mediante la cual representan la concepción del mundo, sus ritos, sus creencias y sus emociones, difiere uno del otro y es justamente donde radica la importancia del arte como manifestación política, social y económica de un pueblo, y le confiere características universales que trascienden a través del espacio y del tiempo.
En este contexto, como lo menciona el escultor Miguel Peraza: el valor social y estético del arte, además de su belleza, construida por la geometría de las formas y la secuencia de colores, radica en su mensaje psicosocial contenido y en el estilo de su presentación, o en ambos, donde se valora y aprecia de acuerdo a la capacidad de generar emociones y profundas propuestas de fuerzas cualitativas y cuantitativas con que la obra es capaz de satisfacer las necesidades psicológicas y sociales tanto objetivas como subjetivas más esenciales del ser humano. En lo objetivo permitiendo obtener mediante los órganos de los sentidos el placer físico, mediante el asombro y la recreación en la obra misma y en lo subjetivo por esa capacidad que tiene la obra artística de inducir motivaciones, sentimientos, pensamientos y reflexiones, que permiten la adquisición de nuevos conocimientos y la creación de una nueva conciencia social y espiritual del mundo.
La obra artística como manifestación cerebro-mental, como la concibe Peraza, tiene un compromiso educativo, social y estético, donde se van describiendo las necesidades materiales y filosófica de la mente humana representadas desde un aspecto físico-matemático y geométrico en movimiento y dónde la narración de las inquietes suelen ser abundantes con múltiples argumentos, donde se mezclan la realidad con la fantasía, planteando una visión más profunda que la realidad misma y qué invitan al diálogo con el observador.
Por otra parte, el arte, como manifestación mental contiene la expresión del conocimiento humano y narra la historia y la circunstancia por la que el hombre ha transcurrido para explicar los fenómenos de la naturaleza y desde el punto de vista psicoanalítico las obras de arte proyectan emociones y deseos internos reprimidos y conflictos sociales no resueltos, los cuales van siendo liberados a través de la observación y movimiento de la obra.
En cuanto al contenido antropológico el arte, tiene la capacidad de recrear y preservar rituales y creencias insertadas en la religiosidad que han sido enmarcadas en el contexto de la espiritualidad universal.
Finalmente es importante mencionar que el arte como una actividad inherente a la naturaleza mental del hombre, es por consiguiente, como se plasma la historia gráfica de la evolución política, social y psicológica de la estructura cambiante de la consciencia humana.
Lecturas Recomendadas
John Dewey. El arte como experiencia. Paidós. México 2008
Juan Carlos Flores. Memoria Percepción y Moda. Universidad Estatal a Distancia. Costa Rica
El Autor agradece a la Pintora Raquel Barboza por permitir su dibujo para ilustrar este artículo
Enrique Canchola Martínez
Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.