13 de febrero de 2021


La vengativa Hera, ordenó a Lisa a través de su mensajera Iris* que volviese loco al héroe Heracles. Para Lisa no fue difícil porque ella era la personificación de la ira, la furia, la locura, la rabia loca. Sus ojos centelleantes, su cabeza de serpientes debió haber causado pavor. En la tragedia griega de Eurípides, eso no quedó ahí, porque Heracles además de matar a su mujer e hijos; también anexó a dos de sus sobrinos. A Iris no le quedaba otra que transmitir los mensajes de los dioses, aunque también se menciona a Hermes como mensajero, pero posiblemente con otros fines.

 

Desde el punto de vista funcional, la mitología desempeña un sentido social de normas de convivencia.

Sicólogos y estudiosos de la reacción emocional y sentimientos de ira, están de acuerdo que sus resultados son negativos. Definida como intensidad de enfado se caracteriza por un incremento rápido del ritmo cardiaco, presión arterial y altos niveles de Adrenalina y Noroadrenalina en la sangre. Es común que la persona que siente ira enrojezca, sude, tense sus músculos, respire de forma más rápida y vea aumentada su energía corporal. Siendo una emoción relacionada con el impulso agresivo induce al individuo a manifestar respuestas de agresión irracional e instintiva del cerebro, para atacar o huir de un peligro.

El filósofo Séneca reconoció el carácter destructivo de la ira y la denominó enfermedad de la naturaleza humana. Reveló la importancia de factores cognitivos tales como la interpretación y evaluación de las situaciones; como medios para reconocerla y controlarla.

Aristóteles y Plutarco la definieron como emoción-pasión provocada que percibe daño y motiva el sentido de venganza.

La ira en su concepto básico, puede catalogarse como un estado variable de actitud y conducta esporádica, que parte de actitudes paramétricas de frecuencia y duración, viables de modificarse. Sin embargo ira y actitud de hostilidad persistentes, pueden agravarse y terminar en agresión peligrosa de daño irreparable. Los estados de la ira pueden ser de manifestación interna o externa; de todos modos dañina.

Causas de la ira.

Consecuencia de un estado de inseguridad, envidia, miedo, frustración amenaza, incluso cansancio y hartazgo. Puede aparecer porque somos incapaces de afrontar una situación concreta; que hiere o molesta. Aparece de modo automático y refiere una conducta de alta o baja irritabilidad dependiendo del individuo y la circunstancia.

Tipos de ira.

Como instrumento de dominio, para obtener algo por falta de habilidad en la comunicación y autocontrol emocional.
La ira explosiva por situaciones injustas, perturbadoras o frustraciones cotidianas acumuladas.
Como defensa de ataques imaginarios o reales.

¿Se controla la ira?

Sí, si tomamos conciencia de causas que la provocan, no gestionar solución al enfado y racionalizamos consecuencias.

Si no acumulamos enojos, afrontamos problemas con autocontrol, y evitamos la mentalidad de querer ganar en todo, medios, personas y situaciones irritantes. La empatía es medio para gestionar la frustración.

Si se considera con un alto estado de irritabilidad donde la ira y hostilidad son frecuentes; la ayuda de un sicólogo y sicoterapeuta profesional es mejor.
Referencias bibliográficas
psicología y mente.com


* La mensajera Iris era una mujer bellísima de alas doradas y su túnica con los colores del arco iris. Así que debemos dudar de aquella olla de oro al final del arco iris y pedir a los dioses mensajes buenos.

 

Merced Sarahí Jarquín Ortega es originaria de la Sierra Sur del estado de Oaxaca. Autora de múltiples cuentos, ensayos, poemas y novelas. Ha participado en diversas antologías literarias. Es integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin.