04 de agosto de 2014

“Hay tres clases de ignorancia: no saber lo que se debiera saber, saber mal lo que se sabe y saber lo que no se debiera saber”: La Rochefoucauld.

Si la Política tiene tres dimensiones (resultado, proceso y estructura) es lógico asumir que estas mismas tres dimensiones se deban considerar, estudiar y trabajar en forma conjunta. Infortunadamente, es fácil observar que esta premisa (aunque lógica y racional) no siempre se cumple –ni en la teoría y menos en la práctica– por parte de académicos, políticos, analistas, consulto-res, estrategas y menos por los funcionarios…

Y es que no es posible hacer política pública (es decir, contar con el “resultado” de la política) sin tener en cuenta el “proceso” seguido para alcanzarla, como tampoco es posible hacerla sin involucrar y analizar la particular “estructura” donde se desarrolla esa política, sobre todo, al tener en cuenta que es –precisamente– dentro de esa “estructura” donde las dos dimensiones anteriores (el “resultado” y el “proceso”) se concretan, interactúan y desarrollan. De igual manera, no es lógico hablar, estudiar y trabajar el “proceso” político sin pensar y considerar el “resultado” particular y concreto de esa política y la propia y específica “estructura” que los enmarca y condiciona. Tampoco es sano hablar, estudiar y/o trabajar el tema de la “estructura” política, sin referirse –necesariamente– al “proceso” concreto y específico que se desarrolla y asimismo hacer mención del “resultado” posible o esperado de esa política.

Obviamente todas y cada una de estas tres dimensiones de la Política se soportan mutuamente, se complementan recíprocamente y se condicionan entre sí, pues solamente es en la conjugación de este indispensable trípode (resultado, proceso y estructura) como se construye la necesaria base que le da el soporte preciso y el fundamento indispensable a la Política.

De ahí que es conveniente asimilar la Política a una mesa de tres patas que sólo se mantiene nivelada si cada uno de sus tres soportes están siempre presentes, son equivalentes y van emparejados y alineados. Por eso es muy común encontrar análisis, escritos, trabajos, proyectos, estrategias y tácticas… que sencillamente no caminan… y es porque como están cojas, de plano nunca llegan a nada y son tan solo un mal recuento de hechos que aunque sean ciertos, bien ordenados y con profundidad, siempre estarán incompletos y nunca producirán los resultados esperados.

Ese es precisamente uno de los grandes aportes que ha hecho el Politing para compren-der mejor la Política, pues al diferenciar estas tres dimensiones de la Política y a la vez trabajarlas conjuntamente, saca a flote esa gran y profunda diferencia que tenemos en el lenguaje latino con respecto al lenguaje anglosajón, que sí tiene tres vocablos distintos: uno para la Política como “resultado”: policy, otro para la Política como “proceso”: politics, y otro diferente para la Política como “estructura”: polity.

Por eso, bien vale la pena traer a cuento lo que un imaginativo candidato concluía luego de leer lo anteriormente expuesto: que el divorcio no sólo estaba acabando con los matrimonios en América Latina, sino que también estaba ter-minando con la Política.

CARLOS SALAZAR VARGAS 2Carlos Salazar Vargas (carlosalazarvargas.com) es conferencista y consultor internacional en “Políticas Públicas” y “POLITING”. “Profesor Visitante” en Universidades de Inglaterra (Oxford, Cambridge, LSE:London School of Economics and Political Science, RIPA: Royal Institute of Public Administration, Essex, Sussex y Liverpool) en Centroamérica (UCA: Universidad Centroamericana, en Managua, Nicaragua y la UNAH: Universidad Nacional Autónoma de Honduras en Tegucigalpa, Honduras) en Suramérica (Universidad Libre, Colombia) y en México (Universidades Iberoamericanas). Actualmente, es docente en el ITAM (Mx), en la Escuela Libre de Derecho y en el Centro Fox. Consultor de la UNESCO y Presidente de CAS&A: Carlos Salazar & Asociados (www.politing.com.mx) firma dedicada a la consultoría, la capacitación y la investigación en “Políticas Públicas” y “POLITING”. Colabora en revistas y periódicos de México, Colombia, Centroamérica y España.