9 de febrero de 2014

- Sabersinfin -

“Algo tienen los  tronos que terminan
pervirtiendo aún a los mejores hombres.
Sabio es quien se libra”.
Abel Pérez Rojas

Hasta hace poco la familia real española, y en particular el Rey Juan Carlos I, eran un ejemplo
internacional de cómo podían convivir pacíficamente la monarquía con el pueblo, es más,
la Corona en España era vista como el núcleo aglutinador que le daba cohesión a todos
los sectores de aquel país.
 
Pero en un santiamén todo cambio. La crisis económica despertó a los españoles de la
aparente bonanza, las conquistas sociales empezaron a dar marcha atrás y los desatinos
cayeron unos tras otros en el Palacio de la Zarzuela.
Tanto se deterioró la relación entre el pueblo español y su realeza, que cada vez suena
menos disparatado preguntarse: ¿se acerca el momento de que los españoles
disuelvan su monarquía?
 
Juan Carlos I de Borbón asumió al trono el 22 de noviembre de 1975, acto posterior a la
muerte del dictador Francisco Franco. La Carta Magna aunada a su desempeño en la
transición del país y su actividad diplomática, le valió a Juan Carlos I convertirse
plenamente en símbolo de la unidad nacional y recibir múltiples reconocimientos
nacionales e internacionales.
 
En el año 2008 inició en España una grave crisis económica que se trasladó al ámbito
social, la cual perdura hasta nuestros días.
 
En abril de 2012, mientras el pueblo español vivía altos índices de suicidios debido
a la combinación funesta de desahucios, desempleo y elevadas tasas de interés
bancarias, Juan Carlos I sorprendió al mundo con una intervención de urgencia
debido a un accidente mientras cazaba elefantes en Botsuana.
 
Por supuesto que el accidente del Rey indignó al pueblo y a la mayoría de los
medios de comunicación, porque ¿con qué autoridad moral podría nuevamente
dirigirse a los españoles un monarca que días antes había declarado que la situación
económica le mantenía sin sueño?
 
Juan Carlos tuvo que pedir perdón públicamente, pero su popularidad cayó
irremediablemente.
 
A la cacería de elefantes siguió el disparo que por accidente un nieto del rey se
propinó en el pie, no habría mayor relevancia de no haber sido porque se trató de
un menor que aún no cumplía 14 años, la edad mínima requerida por la ley para
manejar armas; además porque trajo a colación el accidente por el cual Juan Carlos
le quitó la vida a su hermano Alfonso hace 56 años.
 
Lo peor estaba por llegar.
 
Actualmente en el juzgado de Palma de Mallorca se revisa la probable participación de
la Infanta Cristina, hija del Rey Juan Carlos I, en delitos fiscales imputados a su esposo
Iñaki Urdangarin.
 
La Corona Española ha vivido su primera deshonra, Cristina ha tenido que comparecer
por actos que implican el uso de fondos públicos para sufragar lujos y la posible
vinculación del Rey Juan Carlos I en una red de corrupción que para esclarecerse ya
está enfrentando a actores políticos en pro y en contra.
 
La indignación que ha despertado el actuar de la Corona entre los españoles se ha
reforzado con investigaciones periodísticas sobre el costo anual de la realeza, y
el monto de la riqueza del Rey, que según notas como la de The New York Times
cuestionan las cantiades y la forma como el jerarca ha amasado su cuantiosa fortuna.
 
En el contexto anterior se entienden los resultados de la más reciente encuesta de
Sigma Dos para el periódico El Mundo, la cual refleja la caída de la popularidad de
Juan Carlos I (41,3%) y también la aprobación a la monarquía española (49,9%).
Las cifras negativas se ven reforzadas por el creciente número de españoles (62%)
que piden la abdicación de su monarca.
 
Pareció desproporcionado el artículo "¿Es el momento de disolver la Monarquía
en España?" publicado por el prestigioso semanario alemán Der Spiegel, en marzo
de 2013, pero a un año, de seguir las cosas como van, ni la posible abdicación a favor
del Príncipe Felipe podría hacer cambiar de opinión a quienes se sienten profundamente
agraviados.
 
El tiempo lo dirá.

ABEL PEREZ ROJAS 2013Abel Pérez Rojas (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. / @abelpr5 / facebook.com/PerezRojasAbel) es poeta, comunicador y doctor en Educación Permanente. Dirige www.sabersinfin.com.