11 de noviembre de 2013

-Varones en la Intimidad-

La escasa participación política de las mujeres indígenas en puestos de autoridad en los municipios regidos por el sistema de Usos y Costumbres (también llamados Sistemas Normativos Internos) ha sido analizada principalmente por cuatro líneas de investigación que abordan la problemática. Estos son: 1) Los Usos y Costumbres (UyC) como prácticas antidemocráticas que excluyen a las mujeres de su plena (o parcial) participación política; 2) Los obstáculos que impone el sistema de UyC a la participación política de las mujeres; 3) El conflicto que representa el reconocimiento y respeto de los derechos colectivos de los pueblos indígenas en relación a los derechos de las mujeres; 4) La triple discriminación vivida por las mujeres indígenas por razón de género, clase y etnia. A pesar de que estas líneas de análisis han visibilizado las complejidades que las mujeres enfrentan para llegar a ocupar el cargo político y sus experiencias en el mandato, poco o nada se ha dicho sobre lo que los hombres como hombres (seres genéricos) afectan negativa o positivamente la participación política de las mujeres.

Seguir omitiendo la relevancia del rol de los hombres en incrementar y fortalecer la participación política de las mujeres es tanto como perpetuar la dominación masculina en este ámbito. Ya que la política es aún un espacio dominado por hombres y las dinámicas del ejercicio de poder en este ámbito han sido prácticas instauradas por hombres, no es ocioso indagar acerca del rol que los hombres juegan en relación a la escasa participación política de las mujeres en puestos de autoridad. Hasta el momento los hombres han sido etiquetados como opresores y oponentes a la participación política de las mujeres. Dicha etiqueta ha levantado una pared que limita que se analice el rol de los hombres desde una perspectiva de género que no solamente aboque su atención a las mujeres. Atender a los hombres como seres genéricos es esencial para lograr que los esfuerzos por incrementar y fortalecer la  participación política de las mujeres se concreten.

Un enfoque que permite ahondar en el análisis del rol de los hombres al respecto de la participación política de las mujeres es alejarnos de la costumbre de etiquetar y homogeneizar a los hombres como opresores y oponentes. Mi propuesta es concebir a los hombres como seres genéricos multidimensionales y multiperformativos que están inmersos en dinámicas de género que en ocasiones comprometen o fomentan su apoyo a la participación política de las mujeres. Con multidimensionalidad me refiero a los diferentes roles y espacios en los que los hombres se desenvuelven. Los hombres al igual que las mujeres tienen roles públicos y privados como padres, hermanos, parejas sentimentales, padrinos, compadres, ahijados, hijos, funcionarios, empleados, campesinos, caciques, etc. Cada uno de estos roles es generalmente irrenunciable.  Los lugares en los que se desenvuelven demandan que un rol se anteponga a los otros. Por ejemplo en el trabajo se antepone el rol de trabajador, al de padre. Eso por la priorización de los roles públicos de los hombres, Con multiperformatividad me refiero al comportamiento de los hombres dependiendo del rol antepuesto, el lugar y las dinámicas inherentes al lugar. Un hombre puede practicas más de una masculinidad, incluso masculinidades contradictorias entre si. Las masculinidades practicadas son elegidas de forma estratégica. En espacios (físicos y abstractos) y roles que  existen dinámicas que inhiben la práctica de masculinidades divergentes; mientras que hay otras que las fomentan y son abiertas a masculinidades distintas a la hegemónica.

A fin de analizar la complejidad de las dinámicas entre masculinidades de los hombres, propongo tres factores que contribuyen a un entendimiento más integral de por qué los hombres en ocasiones apoyan y se oponen a la participación política de las mujeres y porque en ciertas ocasiones la oposición se vuelve apoyo y viceversa. Estos son:

A) Dividendos patriarcales, son los beneficios que tienen todos los hombres por haber nacido hombres (1998, 2000, 2002, 2005). Los dividendos pueden ser tangibles (e.i recursos materiales) e intangibles (ser considerados la autoridad). Esta postura fue criticada ya que no todos los hombres se benefician del dividendo patriarcal por igual. Los hombres no son un grupo homogéneo, hay quienes gozan de ciertos privilegios en ciertos espacios y hay quienes no. La participación política de los hombres es un ejemplo de ello. A pesar de que el ámbito político es mayoritariamente masculino, no todos los hombres tienen las mismas posibilidades de acceso o de ejercer el poder en espacios públicos. Hay quienes gozan de dicho dividendo patriarcal sobre en espacios privados o solamente en relación a ciertas personas, por ejemplo sus hijas o parejas.  

B) Intereses relacionales (Connell, 2000) Al reconocer que no todos los hombres gozan del mismo dividendo patriarcal podemos también reconocer que hay intereses que comparten los hombres con las mujeres. Por ejemplo, se comparte el interés por mejores salarios y por la educación. Los intereses relacionales permiten que los hombres apoyen las demandas de las mujeres de una forma menos amenazante de los dividendos patriarcales de otros hombres. Los intereses relacionales y la anteposición de los roles privados de los hombres permiten mayores maniobras de apoyo que no corren el riesgo de ser atacadas ni descalificadas por otros hombres.

C) Negociaciones patriarcales (Kandiyoti 1988) Las negociaciones patriarcales evalúan el conflicto, las pérdidas y ganancias que implica disidir o aceptar el sistema patriarcal.

    Los principales hallazgos de mi investigación los resumo brevemente a continuación. Los hombres tienden a apoyar la participación política de las mujeres si ellos se ven beneficiados o dicha acción beneficiará intereses propios.
    Hay hombres cuya posicionalidad en relación a la posicionalidad de otros, los deja con un dividendo patriarcal pequeño o limitado, estos son quienes muestran mayor disponibilidad a negociar su dividendo patriarcal a cambio de beneficios económicos o sociales.

    Los hombres que gozan de dividendos patriarcales grandes tienen mayores intereses en mantener un orden desigual, su resistencia a negociar sus dividendos patriarcales es mayor.

    En el ámbito político se han instaurado ciertas masculinidades hegemónicas que excluyen (y/o someten) masculinidades divergentes del ámbito político que pudieran aportar distintas formas de relacionarse con el poder y transformar las dinámicas dentro de la política.

    Las masculinidades de quienes constituyen las dinámicas (generalmente hostiles) a las que se enfrentan las mujeres que incursionan en la vida política permanecen intocables.

En conclusión, esta investigación llama a politizar el estudio de las masculinidades en ámbitos y espacios más controversiales, como la política. Regresando a la postura planteada en el inicio de reitero que los esfuerzos encaminados a lograr la igualdad de género y el respeto pleno de los derechos políticos de las mujeres, no pueden continuar enfocados sólo en ellas. Atender las masculinidades es esencial para incrementar y fortalecer su participación política.

Más información en el podcast del programa de Radio  Varones en la Intimidad

Bibliografía
Connell, R. (2005) Change among the Gatekeepers: Men, Masculinities, and Gender Equality in the Global Arena. Signs, 30(3), pp. 1801-1825
Connell, R. (2002) Gender. Cambridge: Polity Press.  
Connell, R. (2000) The men and the boys. Cambridge: Polity Press.
Connell, R. (1998) Gender Politics for men. En Schacht, S. & Ewing D. (Eds.), Feminism and men. Reconstructing Gender Relations (pp. 225-236). Nueva York: New York University Press.
Kandiyoti, D. (1988) Bargaining with Patriarchy, Gender and Society, (2)3 pp. 274

Elena TorresElena Torres Olascoaga. Maestra en Género y Desarrollo por el Institute of Development Studies de la Universidad de Sussex, en Reino Unido. Trabajó en ONU Mujeres, actualmente realiza talleres y consultorías nacionales e internacionales sobre perspectiva de género y masculinidades