18 de septiembre de 2013
- Apuntes y Aportes -
Nuestro país está viviendo días y meses de muchos anuncios, de posturas encontradas, de voces en apoyo al gobierno federal aunque también de las que se oponen a las propuestas presidenciales; hemos pasado momentos de tristeza en el ámbito deportivo con las recientes derrotas de la selección mexicana de fútbol, la derrota de “El Canelo” el pasado 14 de septiembre, aunque también momentos de júbilo como el que propiciaron los triunfos del equipo representativo en basquetbol.
Lamentablemente, los días de una de las fiestas nacionales más esperadas: la Conmemoración de la Independencia nacional, se vieron empañados por los desastres causados por Ingrid y Manuel, fenómenos hidrológicos que causaron severos daños en varios puntos del país, siendo el más afectado el puerto de Acapulco.
Aunque los expertos y las autoridades en la materia seguían muy de cerca lo que pasaba con estos fenómenos meteorológicos, una gran parte de la población desconocíamos los alcances que podrían llegar a tener su presencia en diversos puntos de la República Mexicana.
Tan es así, que hasta el 16 de septiembre por la mañana, la mayoría de medios de comunicación nacionales y la mayoría de los mexicanos supimos de lo que ocurría en el puerto de Acapulco y otras poblaciones, ciudades y estados del país.
Estos acontecimientos tienen muchas cosas que debemos reflexionar, aunque más que eso, lo que quiero resaltar y destacar es que ante los momentos tan convulsos políticos, económicos y sociales del país, esto representa una oportunidad para demostrar una vez más la capacidad de solidaridad y fraternidad que hemos demostrado como pueblo mexicano, incluso cuando ha sido necesario apoyar a damnificados en otros países.
Estoy seguro de que la solidaridad que demandan los mexicanos que se encuentran en las zonas afectadas por Ingrid y Manuel, servirá también para que ese sentimiento de fraternidad y preocupación por los demás, nos ayude a contagiarnos para que no sólo ante las desgracias estemos juntos y enfrentemos los retos.
Confío en que ese mismo espíritu de trabajar juntos por ayudar a quienes más lo necesitan ante estos desastres naturales, lo tengamos todos para enfrentar los retos que demanda el país, que sepamos que la apatía, el desgano y la inactividad no abonarán para que hagamos lo mejor por nuestro país y por nosotros mismos: la única manera de que lo hagamos es informándonos, reflexionando, participando y contagiando a otras personas para que nos interesemos por lo que pasa en México.
Este México tan rico, tan bello, tan visitado pero también expuesto a los desastres naturales, nos necesita a todos, como también nos necesita para que entre todos construyamos un mejor futuro para el país, para nuestras familias, para nuestros hijos y para nosotros mismos.
México no es algo ajeno a nosotros, es parte de nosotros mismos y le podemos dar el empuje hacia el crecimiento o contribuimos a que decrezca y se estanque, y entonces lo que crezca sean los problemas.
Hasta pronto.
Juan Carlos Trejo Arenas ha desempeñado diversos cargos en el servicio público en el estado de Puebla, conduce actualmente Voces y Sentimientos de Puebla en Sabersinfin.com