VIEJA Y NUEVA POLITICA EXTERIOR MEXICANA, PUNTOS FUERTES Y DEBILES DE LA ECONOMIA Y SOCIEDAD MEXICANA, PAPEL COMO POSIBLE POTENCIA Y SU IMAGEN VISTA DESDE EL EXTERIOR
A continuación, daré mis criterios y puntos de vista en cuanto a la política exterior mexicana, para saber si debemos tomar un nuevo rumbo o continuar con los mismos principios en que esta política ha estado basada históricamente, en una nueva era global que requiere de la participación e interdependencia entre las naciones, dado los constantes cambios que se presentan en el contexto internacional, así como enfatizar nuestras fortalezas y debilidades y ver la imagen que hemos ganado hacia el exterior, y de la misma manera, aprender a no quedarnos como siempre, de brazos cruzados, debemos tener miras hacia otras latitudes y tomar un nuevo liderazgo .
Si hago referencia que, la política exterior mexicana se ha mostrado con carácter defensivo a raíz de gran parte de la pérdida de su territorio en el S. XIX, (Uresti, 2002) y de esta forma, ha mantenido una postura limitada en los asuntos internacionales, aun durante las últimas siete décadas del s. XX, donde el partido político que encabezaba el poder de una manera unipartidista, en esta época histórica, se basó siempre en los siete principios de la política exterior de México que son: 1) Autodeterminación de los pueblos; 2) La no intervención; 3) Solución pacífica de controversias; 4) Renuncia al uso o amenaza de la fuerza 5) Igualdad Jurídica de los Estados; 6) Cooperación Internacional para el desarrollo y 7) Lucha por la paz y seguridad de las naciones; Todos ellos establecidos en el artículo 89 fracción X de la Constitución Política que nos rige, y con los constantes cambios que ha presentado México en los foros internacionales, es importante que todos nos cuestionemos: ¿Qué tanto estos principios han limitado una política exterior activa de México y qué tanto nos ha favorecido en el desarrollo como nación?
Considero que, si México ha visto limitada su política exterior, esto no ha favorecido del todo su crecimiento y desarrollo como nación, pues muchas veces con su política defensiva, se ha mantenido al margen en conflictos ajenos, mostrando siempre plena neutralidad, y es por ello que, los principios de política exterior antes mencionados, lo han limitado casi por completo a ser participativo en los asuntos internacionales, positivo de estos puedo mencionar que, de alguna forma u otra, buscan la convivencia pacífica con países vecinos, ya que lo limitan a recurrir al uso de la fuerza para la solución de conflictos, y ha tratado de respetar el Régimen Jurídico de la comunidad internacional, al ser también miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA), se ha enfocado en los Derechos Humanos, promover la democracia, luchar contra la pobreza e injusticias, la cooperación para el desarrollo etc. además de recurrir al diálogo y a la negociación, (Brody, 1965) no obstante, los resultados no han sido como se esperan, ya que considero que, México al ser hoy un país con una población de más de 112 millones de habitantes y con una gran extensión territorial, se encuentra entre los países más poblados y con gran superficie, que no representan ni importancia, ni juegan un papel preponderante en la economía y política mundiales (Schmidt, 2004, pág. 133).
Asimismo, que a partir del año 2000 con la llamada transición democrática en México, y la llegada del gobierno del cambio, se busca establecer una nueva política exterior, (Uresti, 2002) con el fin de tener una política más participativa en los asuntos y foros internacionales, el Canciller mexicano de Asuntos Exteriores, Jorge Castañeda Gutman, establece cinco principios activos de esta nueva política exterior que son: 1) Reconstruir la imagen de México; 2) Revigorizar presencia en organismos internacionales y ante el mundo; 3) Una agencia bilateral con los Estados Unidos; 4) Diversificación de contactos hacia el exterior y 5) Fomentar desarrollo de alianzas con potencias medias. Estos puntos, a mi criterio, son los que no limitan la política exterior de México al tener una mayor actividad en el sistema internacional, ya que dejan atrás los tradicionales principios de la no intervención (Uresti, 2002).
Por otra parte, en lo personal deduzco que, si México no se ha podido desenvolver del todo en el ámbito internacional, es por lo que enfrenta muchos problemas internos que lo limitan a su desarrollo como nación, ya que de ser un país con una gran riqueza histórica y cultural, enfrenta severos problemas de desigualdad social y económica, al ser un país fuerte macroeconómicamente y ser la onceava economía mundial, tras dejar de ser una economía cerrada, proteccionista y que fracasara el modelo de sustitución de importaciones, a nivel microeconómico existe una diferencia extrema, donde lo ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez pierden oportunidades de salir adelante, mencionando que recientemente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), situó a México como uno de los países más desiguales del mundo, con 52 millones de pobres y sólo 11 millonarios (El economista, 2012), y como consecuencia de esto, puedo asegurar es la principal causa de problema sociales como desempleo, crimen organizado, narcotráfico, migración de mexicanos en busca de una mejor vida, descontento social, movimientos sociales radicales que en algunos casos buscan la ingobernabilidad y la desestabilización del país, que esto último le ha dado a México una imagen negativa hacia el exterior, y por consiguiente, puedo asegurar que, lejos de atraer a inversionistas y turistas extranjeros con el fin de que el país tenga más ingresos en divisas y se generen empleos, se llega a considerar a México un foco rojo para la seguridad, como en varias ciudades del norte del país, como lo son: Ciudad Juárez, Culiacán, Durango, Monterrey, Tijuana, Reynosa, entre otras, donde la inseguridad ha rebasado los límites del Estado, al ser llamadas “tierras de nadie” y donde la pérdida en vidas humanas por la ola de violencia desencadenada por la guerra contra los cárteles de la droga, son el pan de cada día, al grado de llegar a considerar a México como “Estado fallido”. (Appel, 2011) De lo anterior, cabe mencionar que México no pudo anexarse a los las economías emergentes como Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica los llamados BRICS, para que tuviera un mayor peso en la economía internacional, ya que en esta última Administración Federal, para el Estado mexicano su mayor prioridad fue la guerra sin tregua contra el crimen organizado, dejando de lado la importancia de seguir fortaleciendo su política exterior.
De igual manera, otro punto muy importante que no puedo dejar de mencionar, y que lo considero uno de nuestros mayores puntos débiles y una causa por la que México se encuentra estancado al buscar su desarrollo en el contexto internacional, es el rezago en el que se encuentra en materia de educación, se nos dice que como país necesitamos jóvenes preparados, que somos el futuro de una nación, en fin, cuando la educación en México dista de ser una educación de calidad, y que no nos permite ser competentes con los grandes países desarrollados que cumplen con los más altos estándares en cuanto a calidad de educación, como lo puedo mencionar, en los Estados Unidos donde se encuentran las universidades de mayor prestigio del mundo como lo son: Harvard, Yale, Stanford, Columbia, Princeton, Georgetown, Tufts, el Instituto Tecnológico de Massachusetts entre otras, quien se gradúa en alguna de estas instituciones no sólo ha adquirido una cultura general, también ha adquirido herramientas para ser una eminencia en su profesión y recurrir a la investigación en su área, egresan con la idea de que le harán la competencia a Facebook, Microsoft, Apple, Ebay, cuyos creadores no fueron herederos de grandes fortunas y se volvieron millonarios casi de la noche a la mañana, salen con un espíritu totalmente emprendedor, con el pensamiento de “generar riquezas” a diferencia de la educación que recibimos en México, que lo he sido testigo en mi paso por la universidad, que se nos viene enseñando que la riqueza no se reparte equitativamente, en vez de enseñarnos a que nosotros debemos generarla, y haciéndonos las víctimas como siempre nos asumimos y culpando a nuestros políticos de nuestras desgracias, una educación que crea ciudadanos apáticos, entrenados para memorizar, obedecer y estudiar un entorno que ya no existe. (Dresser, 2012) Si queremos ser una nación desarrollada, ¿y porqué, no?, una gran potencia, debemos empezar primero por cambiar radicalmente como personas, nuestra forma de pensar y educarnos, porque para enfrentar los retos de un mundo turbulento se requieren personas preparadas que miren hacia adelante y no que vivan victimizadas del pasado.
Para concluir, los principios tradicionales limitan a México a una política exterior activa, pero tampoco puedo asegurar una solución con los nuevos principios de una política exterior activa en asuntos externos, si no se busca la solución a todos los problemas internos que además de deteriorar y dar una imagen pésima de México desde el exterior, que están debilitando y dividiendo a la sociedad, que son los cimiento para crear una infraestructura fuerte que favorezca su desarrollo en la nueva globalización que México como país emergente, se ha vuelto un centro de interés en las relaciones internacionales.
Bibliografía
(8 de Marzo de 2012). El economista.
Appel, M. (17 de Junio de 2011). Proceso. Recuperado el 17 de Octubre de 2012, de Proceso: http://www.proceso.com.mx/?p=273089
Brody, O. P. (Octubre de 1965). México en la OEA. Recuperado el 17 de Octubre de 2012, de México en la OEA: http://codex.colmex.mx:8991/exlibris/aleph/a18_1/apache_media/LGB9DLQ2QGDHH27IY8GMJ1Q246GEF8.pdf
Dresser, D. (2012). Mexico solo prosperará cuando su gente esté educada. Colima, Colima.
Schmidt, H. (2004). Las grandes potencias del futuro, Ganadores y perdedores del mañana. Barcelona: Paidos.
Uresti, L. A. (8 al 12 de Octubre de 2002). La política exterior de México: ¿cambio o continuidad? Recuperado el 17 de Octubre de 2012, de La política exterior de México: ¿cambio o continuidad?: http://unpan1.un.org/intradoc/groups/public/documents/CLAD/clad0043322.pdf
Michael Ortega Pérez Guerrero, es estudiante de Relaciones Internacionales de UVM, Campus Puebla.