En 1572 se llevó a cabo una de las masacres más sangrientas en la historia de la humanidad, la razón; los conflictos religiosos que existían entre católicos y protestantes en la Francia del siglo XVI,   fue precisamente la noche del 24 de agosto en París cuando se inicia la matanza de miles de hugonotes a manos tanto de civiles como de la armada parisina, los días posteriores los asesinatos se extendieron a otras provincias.


Como en muchos otros asuntos políticos no se sabe realmente cómo y por qué se tomó ésta decisión, antes como hoy la caja negra de la política mantiene tras un velo muy obscuro la toma de decisiones, se ha señalado como responsable a Catalina de Médicis, quien supuestamente planeara el matrimonio de su hija Margarita con Enrique de Navarra, para de esta manera lograr reunir al mayor numero de hugonotes y posteriormente ejecutarlos, por otro lado se imputa la acción al rey Carlos IX el cual habría ordenado la matanza para impedir cualquier posible rebelión o insurrección de los protestantes.


Existen además de estas otras hipótesis, sin embargo los hechos nos permiten ver que efectivamente existió una conspiración para eliminar a un grupo que con el paso de los años llegó a posicionarse en el poder y es precisamente Enrique de Navarra quien llega a ser rey y es recordado en nuestros días como el Rey Bueno (Henri IV).


Si bien es cierto la noche del 24 de agosto tiene vencedores y vencidos con el paso del tiempo los vencidos devienen vencedores, no dudamos que algunos fueron convertidos a protestantes y otros eliminados, como quiera que sea los convertidos se vuelven convencidos.


Por otra parte ¿qué entendemos por vencer? Vencer es un vocablo de origen latín, vincere que significa lo mismo que en español y en francés (vaincre), éste se refiere a superar a un contincante, en algunas ocasiones por las armas y en otras simplemente a superar un obstáculo, quién no ha escuchado aquella frase que dice vencer o morir, también es entendido como reducir a un enemigo en una lucha. (DICROROBER INC., 2001)


De acuerdo a esto entendemos que vencer es sinónimo de ganar, por lo tanto podemos ganar una lucha contra una enfermedad, vencer en un deporte o ganar una contienda electoral, de ahí que se pueda sobreponerse a una derrota parcial y superar a un rival cuando las cosas parecen más difíciles, la batalla del 5 de mayo por ejemplo.


En otro orden de ideas dominar no implica que el dominante sea el vencedor y esto se ha visto tanto en competencias deportivas, en guerras  como en procesos electorales, no siempre el dominado pierde.


Por otra parte cuando existen árbitros  sabemos que el margen de error es aún más grande, el árbitro es quien debe conocer por obligación las reglas, aplicarlas en su momento y sancionar a quien las viole o las altere, de lo contrario se vuelve parcial y el vencedor puede ser y será  ilegal e ilegitimo.


Igualmente el verbo convencer es un compuesto del verbo vencer, (convincere – convaincre) que significa llevar a alguien a reconocer la verdad de una proposición o de un hecho, ésta acción está muy relacionada con la acción de persuadir a una persona y desde luego con la aportación de pruebas. (DICROROBER INC., 2001)


Sin embargo en los hechos la aportación de pruebas no ayuda a que el vencido se vuelva vencedor, en política como en los deportes se han aportado pruebas de: errores humanos, trampas, fraudes y corrupción  y no se han revertido los resultados, salvo en casos de uso de sustancias no permitidas pero eso sólo y solamente en deportes, en política se baila a otro ritmo, como ejemplos tenemos el 2 de octubre del 68, las elecciones presidenciales del 88, y desde luego el proceso electoral del 2012.


En este proceso evidentemente tenemos vencedores y vencidos y por supuesto convencidos, los vencedores son obviamente la coalición PRI-VERDE ECOLOGISTA, los vencidos pues aparecen el PRD – PT – MORENA y finalmente los convencidos son todos aquellos que presuntamente cambiaron su voto por un monedero electrónico, estos convencidos se vuelven inmediatamente vencidos pero a diferencia de los otros estos no tienen dignidad ni moral.


Los convencidos son perdedores y vencidos simplemente porque fueron persuadidos, superados ya que de una u otra forma no libraron el obstáculo y se dejaron convencer.


Ahora bien entre vencidos y vencedores tenemos una figura que aguarda su momento, en teoría fue el primer vencido, pero si de estrategia se trata por qué no pensar nuevamente en la caja negra de la política, para nadie es un secreto que televisa fue y ha sido siempre un bastión del PRI, recuerdo que en los años 70s si se quería trabajar en esta “empresa” era obligación irle al américa y votar por el partido en el poder y si alguno, que por supuesto los hubo, cuestionaba al partido su carrera se veía afectada, recordemos a Carlos Loret de Molla Mediz hombre de principios los cuales no sé si heredó su nieto, recordamos de igual manera a Guillermo Ochoa que tuvo el atrevimiento de transmitir la captura de La Quina y después simplemente se fue o lo fueron.


¿Acaso esta empresa dejó de ayudar al partido? Que exista un acuerdo entre ambos no debe parecernos nuevo o raro, los hubo, los hay y seguirán existiendo, la razón es simple son relaciones de poder que ninguno perderá.


Repito entre vencedores y vencidos se vislumbra un personaje que se mantiene a la expectativa, si en la política se celebraran acuerdos y negociaciones que un simple mortal como nosotros no ve, existiría la hipótesis de tener un acuerdo previo para que EPN ganara la elecciones a toda costa, por lo tanto a Marcelo Ebrard no le convenía ser el candidato de la izquierda, ¿se equivocó acaso la izquierda? ¿O fue una estrategia para ser el vencedor en elecciones posteriores?


Recuerdo que hace unos meses en varias ocasiones amigos y conocidos me dijeron “si el candidato fuera Marcelo yo votaría por él”, si bien es cierto la figura de AMLO se vio afectada desde el 2006 y para muchos es una amenaza, puede ser cuestión de ignorancia, de miedo o de convicción, pero es un hecho que no todos le quieren.


En resumen en este proceso electoral tenemos vencedores y vencidos sin embargo el que pierde o gana es México y eso sólo lo sabremos durante los próximos 6 años, y durante las próximas semanas,  no obstante México ya ha perdido y pierde porque el órgano electoral ha detectado errores humanos y no parece que vaya a sancionar a los responsables, sin embargo AMLO gana más de lo que pierde ya que la imagen que lo posicionó y posesionó hace seis años no solamente resultó negativa para él sino que afectó a su partido provocando diferencias que se pagaron en las urnas, hoy esa imagen se ha ido desvaneciendo.


Pues bien entre vencidos y vencedores está el pueblo que sufre y se cansa cada 6 años pero a pesar de ello sigue creyendo y confiando en la democracia, entre vencedores y vencidos hay voces inocentes.

 

Fuentes.
DICROROBER INC. (2001). Micro Robert Dictionnaire de la Langue Francaise. Paris: Dictionnaires le Robert.

Marco_R_Quesada

Marco Rogelio Quesada Pérez es abogado, maestro en Ciencia Política, maestro en Educación y amante del idioma francés.